Un vecino de Fuentemilanos se quejaba amargamente el pasado 23 de julio en un bar del pueblo —aunque es un barrio incorporado al municipio de Segovia la identidad de pueblo sigue manteniéndose entre los residentes— de que el Ayuntamiento de Segovia no se había portado bien con este núcleo de población, el más alejado del centro urbano, alrededor de quince kilómetros.
El motivo puede parecer anecdótico pero es de ese tipo de cosas que dejan poso, “que sientan mal”, aunque haya otras cuestiones de mayor relevancia en el pueblo. Se celebraban ese fin de semana las fiestas patronales en honor a Santiago Apóstol y desde el Ayuntamiento no habían contribuido ni con vallas, ni contenedores, ni otro tipo de apoyo al buen desarrollo de las actividades festivas, organizadas desde la Asociación de Vecinos de Fuentemilanos. “Nos han dicho que habíamos avisado tarde, pero parece mentira que no sepan que las fiestas de Santiago son siempre en estas fechas de julio”, comentan desde la entidad organizadora.
