Las sirenas sonaron durante toda la mañana pero, por suerte, no había ninguna emergencia en la villa; tan solo se trataba de una exhibición del cuerpo de la Guardia Civil, que se desplazó hasta el colegio Santa Clara para hacer varias demostraciones. Los alumnos de los otros dos centros educativos de Infantil y Primaria, La Villa y San Gil, también se desplazaron hasta las instalaciones del colegio y disfrutaron de todo lo que había preparado para ellos.
Hasta Cuéllar se llegaron efectivos del Servicio de Intervención Rápida, del Servicio de Montaña de Riaza, un equipo de Policía Judicial, dos equipos de Tráfico de Segovia, dos guardias del Seprona de Coca y el Servicio Cinológico, compuesto por Loba, la perra policía, y su guía; en total unas 15 personas junto a 11 vehículos de todo tipo (seis de exposición y el resto para transportar el material). Desde primera hora de la mañana, los más pequeños pudieron acercarse, montar tanto en los coches como en las motos, y disfrutar de la compañía del personal de Guardia Civil. Por cursos, fueron pasando por los vehículos para acudir finalmente a la exhibición del Servicio Cinológico, en el que Loba, una pastor checo adiestrada, mostró sus capacidades para detectar droga y otras sustancias tanto en maletas como en personas. Los niños disfrutaron junto a sus profesores, que incluso participaron en las demostraciones.
Por su parte, los más mayores, desde cuarto hasta sexto de Primaria, asistieron también a una charla sobre material del Servicio de Intervención Rápida y de Montaña. Ambos explicaron cómo son sus métodos de actuación, por fases, dependiendo de la situación, y los niños escucharon con atención sus explicaciones e hicieron preguntas. Para no desplazar todos los equipos y materiales a cada colegio, se optó por que el resto de alumnos acudieran a uno, en este caso, Santa Clara. El persona de Guardia Civil aseguró que este tipo de exhibiciones son muy demandadas en los colegios y extraen muy buenas sensaciones de cada una de ellas, como se pudo comprobar en esta.
