El Viveros Herol Nava volvió a las andadas del principio de Liga, y en Pontevedra se pegó un buen batacazo ante un oponente muy previsible en su juego, pero que se encontró con las inmensas facilidades que le dio un equipo que no se pareció en nada al que había venido jugando en el último mes.
Empezaron los gallegos mandando en el choque y abrieron el marcador por mediación de Vázquez. En los primeros compases del encuentro, el Cisne se encontró más acertado de cara al gol pese a la intensidad ofrecida por el conjunto navero. Tello resultó excluído a los siete minutos del choque y los de Pontevedra aprovecharon la situación para ponerse 5-3.
Poco después fue el local Iago el que tuvo que abandonar la cancha los dos minutos reglamentarios. Pero el ataque segoviano, horroroso durante todo el partido, se empeñó en hacer cada inferioridad local una oportunidad para que el Cisne consiguiera marcar y ampliar sus rentas.
A medida que fue trascurriendo el partido, el Nava fue tomando mayor peso, pero le costó adaptarse a las circunstacias y se fue al descanso con el resultado de 12-8. Era hora de asentar conceptos y mejorar en la línea defensiva y aprovechar las ocasiones ofrecidas, porque la sensación era de que el margen de mejora daba de largo para aspirar a ganar el partido.
La debacle Comenzó el segundo tiempo y golpeó primero el cuadro de Perales con un gol de Llopis, que hizo pensar en un acercamiento del Viveros Herol en el marcador. Pero nada más lejos de la realidad, porque los errores ofensivos se hicieron incontables de nuevo, con absurdas pérdidas de bola, y cómodos lanzamientos desde los seis metros, contragolpes incluidos, que eran rechazados por el portero. Así el Cisne, que se lo tiraba todo, fuera a portería, o a La Coruña, podía jugar con muchísima comodidad, marcando incluso parciales favorables de 2-0 jugando en inferioridad numérica. La defensa gallega fue más expeditiva que la segoviana, algo lógico teniendo en cuenta la tarde que tenían los visitantes en el apartado ofensivo.
El Cisne tomó alas mediado el segundo período, y llegó a ponerse nueve arriba, dejando el partido decidido. El resto del choque fue un castigo para el Viveros Herol, que incomprensiblemente volvió a ser un equipo demasiado blando tanto en defensa como en ataque. Y eso, a estas alturas de la competición en la División de Honor Plata, se castiga con doce goles de diferencia.
CISNE PONTEVEDRA: Pepe Camiña (2), Xose Canedo (2), David Chapela (5), Alejandro Conde, Iago Cuadrado (4), Pablo Galán, Pablo Gayoso (1), Fabién González, José Antonio Lafuente, Adrián Menduiña (2), Pablo Picallo (3), Carlos Pombo (5), Guillermo Rial (3), Miguel Simón, Javier Vázquez (2) y Álvaro Preciado (1).
VIVEROS HEROL NAVA: Darío Ajo Martín, Darío Ajo Villarraso (3), Andrés Alonso (2), Simón Antonio García, Alberto García, Sergio García, Javier Gutiérrez, Samuel Ibáñez, Ismael Juárez (3), Antonio Llopis (3), Alberto Miranda, Daniel Simón (1), Alexandre Tello (1), Carlos Villagran (3) y Bruno Virseda (2).
ÁRBITROS: Rosendo López y Rodríguez Estévez, de Galicia. Señalaron cinco exclusiones a los locales, y dos por los visitantes.
PARCIALES CADA 5 MINUTOS: 3-1, 4-2, 6-3, 8-4, 10-5, 12-8, descanso, 15-11, 18-12, 22-15, 23-15, 25-16, 30-18.
INCIDENCIAS: Encuentro correspondiente a la decimotercera jornada de Liga en la División de Honor Plata, disputado en el CGTD Xunta de Galicia de Pontevedra.
