Los anexos de San Francisco acogen durante este mes y hasta el 6 de agosto las obras del pintor José Luis Llorente, conocido por los vecinos de Cuéllar, su villa de origen y a la que sigue muy ligado. Sus óleos sobre tabla vuelven a estar expuestos, como ya lo hicieron en 2014, pero se incluyen obras nuevas que dan buena muestra de una creciente evolución en un realismo muy logrado y trabajado.
La exposición se plantea en las tres salas; en la primera de ellas se han ubicado los temas de Cuéllar, sus calles y algunos rincones muy singulares tratados con el pincel.
