Con el cansancio propio de quien ha vivido unos días tremendamente intensos, pero con la amabilidad que siempre ha caracterizado a Venancio López, el seleccionador español de fútbol sala respondió a las preguntas de El Adelantado, poco después de recuperar el cetro continental tras barrer de la final del campeonato de Europa de fútbol sala a una Rusia que partía con el cartel de favorito. Siempre tratando de alejarse del foco mediático, “porque los protagonistas son los jugadores”, el técnico ha sabido hacer de un grupo deprimido por las bajas todo un equipo campeón.
¿Cuánto de reivindicación ha tenido este Europeo conseguido?
Nada. No hay ningún tipo de reivindicación, porque esto es la Selección Española y todos trabajamos para defender y hacer más grande al fútbol sala español.
¿Entonces tampoco ha habido revancha? Porque caer ante Rusia en las semifinales del Europeo de Amberes tuvo que hacer daño.
Evidentemente a nadie le gusta perder, pero puedes caer con Rusia perfectamente, porque es una de las mejores selecciones a nivel mundial, al mismo nivel que España y Brasil, que considero que son las tres selecciones con mayor potencial. Rusia te puede ganar como nos ganó en una prórroga, pero también nosotros podemos ganarla como hicimos en el campeonato de Europa de 2012 en la prórroga tras ir perdiendo, o superarles en los penaltis en 2010… los partidos ante esa selección siempre han sido complicados en los que cualquiera ha podido ganar. Por eso lo que se ha conseguido en este Europeo es histórico, porque se ha ganado la final con una solvencia tremenda, haciendo un Europeo memorable.
Eso es señal de haber hecho un buen trabajo.
Lo que sí es verdad es que por nuestra parte hemos hecho las cosas bien, y el grupo de jugadores ha estado sensacional, por encima de lo que todos podíamos pensar, rindiendo a un nivel altísimo.
¿Ha sido el campeonato perfecto?
Sin duda. Ha sido un campeonato mucho mejor que el soñado. La decisión con la que ha competido el equipo ha sido espectacular.
No en vano el seleccionador ha comentado que el de este Europeo ha sido el mejor equipo que ha entrenado…
He entrenado a grandes equipos, y estoy muy orgulloso de ello, pero éste tiene algo especial. La actitud colectiva, la mentalidad con la que se sobreponía a las adversidades… todo eso para mí ha sido increíble. Cuando uno no juega y sabe que su rol es aportar desde fuera, y lo hace; cuando estás trabajando en la preparación, y todo el mundo pregunta en qué más puede ayudar y demanda más trabajo; cuando ves que todos quieren aportar el máximo desde el punto de vista de la generosidad y desde el compañerismo, te das cuenta de que este grupo de jugadores se ha convertido en un ejemplo.
¿Fue importante también los pasos adelante que dieron varios jugadores?
Yo no pienso que solo los dieran varios, sino que los dieron todos. Esto es lo más grande, que todo el mundo, incluyendo los más jóvenes y por tanto con menos experiencia, han dado pasos adelante, porque se ha creado ese clima de trabajo, de colaboración y de querer aportar. Ha sido espectacular en todos los sentidos y de todos los jugadores. Evidentemente ha habido un trabajo serio detrás, teniendo todos los detalles controlados y haciendo un buen trabajo psicológico, pero al final los verdaderos protagonistas son los jugadores.
Dicen los que saben que el seleccionador se ha ‘currado’ mucho este campeonato.
Porque nos curramos todos los campeonatos. Yo me lo curro siempre, pero esta vez hemos tenido que aportar y trabajar mucho más, y afortunadamente la respuesta de los jugadores, tanto a nivel individual como colectivo, ha sido impresionante. En el deporte que yo conozco y he vivido, no solo en el fútbol sala, se ha dado una lección de cómo se pueden conseguir las cosas trabajando en equipo.
¿Mediáticamente la Selección se ha sentido más arropada?
Sí. Es cierto que nosotros no teníamos esa sensación, porque al final estás más concentrado en otras cosas, pero sí nos lo transmitían nuestras familias cuando llamábamos a casa. Eso nos llegaba.
¿Cuándo se vio campeón de Europa?
Cuando terminó la final y pitaron los árbitros. En realidad, un minuto antes porque ya lo estaban celebrando en el banquillo, porque había una diferencia de cinco goles y ya era imposible que nos remontasen. Pero hasta ese momento nunca bajamos los brazos, y seguimos compitiendo al máximo nivel, conscientes de que los rusos te pueden meter en problemas en cualquier momento.
En la celebración, quiso tener un recuerdo para Ángel Villar.
Por el gran apoyo que brinda al fútbol sala. Estamos donde estamos por el apoyo total que tiene el fútbol sala y la selección nacional por parte de Ángel María Villar, que nos aporta todo lo que necesitamos.