El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, confirmó ayer que mantiene su disposición a gobernar España pese a la fallida investidura y atacó duramente al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez por su actitud “obstruccionista”.
Según aseguró, parece que el líder socialista está en esperar a ver qué es lo que pasa en las elecciones vascas y gallegas del 25 de septiembre, lo que, a su juicio, evidencia que “una vez más los intereses partidistas son situados por encima de los intereses generales de los españoles”.
