Se presentaba La Unión ante su público como colista de facto de la competición, por la retirada de la misma del CD Mombeltrán y con la urgente necesidad de los puntos. También el Bosco Arévalo tenía necesidad de puntuar y esto propició un partido trabado y poco vistoso para los espectadores que en buen número se acercaron hasta el campo de Los Llanos.
Durante la primera mitad, apenas hubo ocasiones, aunque sí mucha entrega por parte de los futbolistas, que no se escondieron en el esfuerzo. En cada parcela del campo se disputaba el balón con fiereza, pero con deportividad resaltando el poco número de faltas para ser un encuentro con mucho en juego.
El dominio era alterno, pero las ocasiones brillaban por su ausencia. Tan solo un disparo en el 36por parte de Teo para los locales y la más clara para el Bosco en una contra por banda derecha con posterior disparo al larguero a un minuto para el descanso.
La segunda mitad se disputó en términos parecidos a la primera, hasta el minuto 61 en que Joselu tiene que intervenir en una gran parada a lanzamiento de los abulenses. Ese fue el toque de alarma para los espinariegos, que tomaron las riendas del partido y empezaron a asediar la portería visitante, no de forma aplastante pero sí constante.
De esta manera, en el minuto 75 y tras una de estas aproximaciones con cierto peligro, el balón es despejado a córner por la defensa de Arévalo. Se efectúa el mismo y tras fallar la zaga en el despeje, el balón llega a Gabi que lo empuja mansamente al interior de la portería de Adrián estableciendo el 1-0.
Quedaba un cuarto de hora para finalizar la contienda, que transcurrió sin que el Bosco inquietara sobremanera la meta de Joselu, y en el que La Unión se dedicó a nadar y guardar la ropa, sin renunciar al ataque pero cuidando muy mucho de defender su portería. Así se llegó al final del encuentro entre la alegría local, ya que el triunfo les mete en plena lucha por evitar el descenso, en el que hay implicados cinco equipos en tan solo dos puntos de diferencia. La Unión no ha dicho su última palabra en la Regional de Aficionados.