Ahora ya no hay duda. El auge de la resina no es efímero. El sector crece, año a año,y las previsiones apuntan que lo seguirá haciendo en el futuro más próximo. Recién acabada la recogida de resina, llega la hora de hacer balance de la campaña. Y, a falta de conocer los datos oficiales, todo apunta que en 2016 será el año en que se recojan más kilos desde que el sector empezó a recuperarse. Superado el año más crítico, 2008, en el que la superficie en resinación en Segovia fue la más baja desde que se tienen estadísticas, la tendencia cambió. Al principio, de forma suave. Luego, más brusca. Y ello ha supuesto un incremento notable de la producción.
En 2012 se recogieron en toda Castilla y León cerca de 7.000 toneladas de resina, el máximo en el cuarto de siglo precedente. En 2013, se rondó las 9.000 toneladas. Unas cifras que, aunque parecen altas, son todavía muy lejanas a las de 1957, cuando España marcó su récord (55.267 toneladas). Las previsiones apuntan que en 2016 se recogerán alrededor de 12.000 toneladas. Luresa Resinas S.L., la empresa que adquirió La Unión Resinera S.A. en 2013, espera recoger esta campaña alrededor de 6.000 toneladas, una cifra similar a la del ejercicio precedente. Dicha sociedad ha reconocido que podía haber adquirido más cantidad de resina, pero no lo ha hecho debido a que “los precios en el mercado internacional no justifican realizar grandes compras aquí”. “Ahora se puede importar resina a un precio bastante más barato que el que tiene la de aquí”, ha señalado Antonio Romero. De hecho, quiso subrayar que Luresa “está pagando más que lo que se gastaría si importara el producto de fuera”.
