El encuentro correspondiente a la vigésimo segunda jornada de la Primera Regional de Aficionados que enfrentó durante la tarde de ayer a La Granja con el Briviesca, estuvo marcado por el granizo que cayó sobre el césped de El Hospital instantes antes de iniciar el encuentro, que terminó en tablas y sin goles.
El césped, más blanco que verde al comenzar el encuentro, dificultó en gran medida la circulación del balón que quisieron proponer los jugadores del conjunto granjeño. Por su parte el Briviesca salió desde el primer segundo metido atrás y con la idea clara de no encajar y aprovechar sus posesiones, que fueron escasas durante la primera parte, para salir a la contra, intentando coger desprevenidos a los jugadores que dirige Paco Maroto.
En el primer tiempo, las mejores oportunidades fueron para los jugadores de La Granja, que conseguían llevar el balón hasta el área rival, elaborando sus jugadas y utilizando a los jugadores rápidos de banda, como los laterales Marcos y David Arranz y los delanteros Mario y Christian, que se mostraron muy activos, pero a los que les costaba llevar el balón hasta el punta Juanlu, al que supieron anular los defensores del Briviesca.
Las mejores oportunidades de esta primera parte para La Granja llegarían en las botas de Mario, la primera en el minuto 23, tras una carrera de 40 metros, por lo que el remate fue forzado y se marchó a la derecha. La segunda, Mario recibía un gran pase de Santi Marina al espacio pero el delantero no conseguía impactar bien el esférico y su disparo lo acabó atrapando el portero.
Sin embargo la jugada del partido llegaría en el minuto 37, con uno de los pocos acercamientos visitantes a la portería de Truji. El visitante Rubén protegía la pelota dentro del área, ante la llegada de Pluma, que se pasó de intensidad en la presión y cometió penalti sobre el jugador del Briviesca. Pero Truji decidió ponerse el traje de luces para hacer un paradón estirándose abajo, a su derecha y desbaratando la pena máxima rival.
En la segunda parte el partido bajó en intensidad. El cansancio apretaba entre los dos equipos y el Briviesca basculó mejor hacia las bandas, por donde seguía intentándolo el equipo local, consiguiendo frenar muchas de las acometidas de los jugadores de Paco Maroto.
El guión fue el mismo, los únicos que trataban de elaborar su juego y de buscar la portería contraria fue el equipo local, pero con todo y eso tuvieron que apretar los dientes en los últimos minutos con alguna contra del Briviesca. Chiqui tuvo la última para los locales con una falta frontal a 30 metros del marco que se acabó marchando por encima de la meta de Chema.
