El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, emplazó ayer al líder del PSOE, Pedro Sánchez, a que decida cuanto antes si su apuesta es Podemos o va a permitir que siga gobernando el PP. Esto es así ya que, según dijo, la actual situación de “interinidad” perjudica a la economía española. Además, aseguró que él no es un “obstáculo” sino que lo que sucede es que el secretario general “quiere ser presidente”. “Quien tiene la llave en estos momentos debe elegir ya con quien quiere asociarse. Nosotros hemos hecho una oferta por la estabilidad, la moderación, la sensatez y el sentido común”, declaró Rajoy tras visitar el Centro Integral de Formación Profesional ‘Profesor Raúl Vázquez’ en Madrid. Un acto en el que estuvo acompañado de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, la ministra de Empleo, Fátima Báñez, y el titular de Educación, Iñigo Méndez de Vigo.
Más de un mes después de las elecciones generales, señaló que el Gobierno tiene que dar “estabilidad, seguridad y certidumbre” y defendió resolver cuanto antes la actual situación de incertidumbre. “Vivimos ahora una etapa compleja de negociaciones o de no negociaciones. Esto deberíamos los políticos cerrarlo pronto”, enfatizó. En este sentido, el jefe del Ejecutivo en funciones puso en valor la oferta “sensata” que ha hecho el Partido Popular, que, según dijo, respeta “la voluntad de los ciudadanos” en las urnas. A su entender, el “primero, el segundo y el cuarto partido tienen la obligación de entenderse en beneficio de España”.
Después, ahondó en esa idea recalcando que Pedro Sánchez tiene que decir “con claridad” si quiere apostar por Podemos, por lo que propone el PP o quiere ir a otras elecciones. “Cuánto antes lo resuelva mejor”, resaltó, para asegurar que no se puede demorar esta situación “indefinidamente” porque es mala para la economía española. En este sentido, criticó que el líder del PSOE repita continuamente la frase “es el tiempo de Rajoy” cuando sabe que el PP necesita los votos o la abstención de los socialistas para que el Partido Popular siga gobernando. “Sin ninguna suerte de entendimiento con el Partido Socialista no podemos gobernar”, reiteró.
Por eso, insistió en que Sánchez “tiene que aclararse” y decir “si se va con Podemos y con los independentistas” o apuesta por hacer “algo razonable con el partido que ha ganado” y que defiende una posición “más centrada”, en línea con lo que sucede en países como Alemania, Finlandia u Holanda. En referencia a si él estaría dispuesto a retirarse llegado el caso, el jefe del Ejecutivo en funciones criticó que se esté en 2016 con “maniobras de salón” y “dimes y diretes”, y pidió respetar lo que han dicho los ciudadanos en las urnas, donde el PP se presentó con una lista y un candidato.
A renglón seguido, aseguró que no hay “ninguna línea roja”en la negociación para formar gobierno. Preguntado entonces si ni siquiera él es una línea roja, Rajoy respondió que él no es un “obstáculo”, aunque añadió que lo que sucede es que el secretario general del PSOE quiere “a toda costa” ser el jefe del Ejecutivo.
