Ni punto de comparación. Nada que ver lo que supuso la Obra Social y Cultural de Caja Segovia hasta hace no tanto para una provincia como Segovia con lo que es la actividad y, sobre todo, los recursos de la Fundación Caja Segovia, heredera de la anterior. La razón, obvia, es la que expone el presidente de la fundación, Javier Reguera, quien recuerda que la entidad de ahorro tenía que dedicar un porcentaje elevado de sus beneficios a fomentar eso que se conoce como economía social. Mientras tanto, la fundación sobrevive con los ingresos que obtiene del arrendamiento de algunos inmuebles, de las cuotas que pagan quienes participan en el programa de actividades que organiza y la colaboración puntual de Bankia para el desarrollo de un proyecto social.
La Fundación Caja Segovia dará a conocer el presupuesto de 2017 previsiblemente el próximo mes de octubre pero Reguera adelanta que será muy similar al de este año, 682.955 euros.
Una cantidad que, siendo importante en los tiempos que corren, está muy por debajo incluso de la décima parte de lo que dedicaba Caja Segovia a obra social antes de la fusión en Bankia. De hecho, en menos de una década la partida económica destinada por su heredera se ha reducido más de un 94%, tomando como referencia el año 2008, cuando la hasta entonces entidad con mayor cuota de mercado en la provincia alcanzó un presupuesto récord para su Obra Social y Cultural, 11.695.400 euros.
