La ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, mostró ayer en Valladolid su confianza en que el próximo martes la Comisión Europea dé luz verde a las ayudas acordadas para los productores españoles como compensación al veto de las hortalizas comunitarias en Rusia, después de que Bruselas paralizara esta concesión hasta evaluar si la avalancha de peticiones es “realista”.
García Tejerina, que participó en la fiesta del 50 aniversario de la Escuela de Ingeniería Agrícola INEA de la capital vallisoletana, subrayó que esta contingencia se debió a la petición “un tanto sorprendente” de un único país en comparación con el volumen real de sus exportaciones a Rusia.
En cualquier caso, recordó que la decisión de la Comisión se circunscribió a hortalizas y no a todas las exportaciones agrarias al país ruso, algo que en el caso de España “no llega a 800.000 euros”, por lo que reiteró su esperanza en que el martes de la próxima semana el problema esté resuelto y se pueda proceder a la retirada de producto.
No obstante, insistió en que su departamento “no minusvalora” el impacto que la decisión del Gobierno ruso puede tener en los productores españoles y aclaró que el Ejecutivo central seguirá trabajando “en el ámbito comunitario y nacional” para proteger los intereses de todos los agricultores.
Protección del lobo
Por otra parte, Tejerina se refirió también a la polémica creada alrededor del lobo y su protección y garantizó que este animal “seguirá como especie protegida”, aunque abogó por un “equilibrio” entre su expansión y los intereses de los ganaderos de Castilla y León. De este modo, aclaró la petición que el Ministerio que dirige hizo a la Comisión Europea para que modifique la directiva que impide la caza de esta especie al sur del río Duero.
La titular de Agricultura puntualizó que esta caza sería “controlada” como ya lo es al norte del Duero, al tiempo que defendió esta petición por el hecho de que, precisamente, la protección ofrecida al lobo ha favorecido que “se haya extendido”.
Además, recalcó que en su reclamación a Bruselas cuenta con el apoyo de su homólogo francés, ya que también en el país vecino “tienen el mismo problema” debido al crecimiento del número de ejemplares de lobo de forma exponencial.
Por último, la ministra se refirió en su visita a la capital vallisoletana a su antecesor en el cargo Miguel Arias Cañete, de quien recordó que fue el ministro que “en dos años hizo que España cumpliera con el compromiso de Kyoto”, ya que antes de su llegada el país estaba “muy lejos” de lograrlo.
Así, ensalzó la labor de su antecesor y aseguró que estos hechos son “su mejor tarjeta de presentación” para ser el nuevo comisario de Clima y Energía, tarea que le adjudicó el pasado miércoles el presidente electo de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.
Dos carteras
En este sentido, subrayó la importancia del nuevo cometido de Arias Cañete, ya que se trata de “dos carteras que antes tenían Alemania y Dinamarca” e insistió en que hasta la llegada de su antecesor al Ministerio, todo lo hecho había sido la compra de derechos de emisiones, pero “no su reducción”, mientras que “él lo hizo” a través de la puesta en marcha de diversos planes e impuestos a la emisión de gases.
En su visita a Valladolid, la ministra estuvo presente en el acto central de la Escuela de Ingeniería Agrícola y recorrió diversas instalaciones de esta escuela como los huertos ecológicos plantados en una zona cercana.
