El alcalde de Valladolid, Francisco Javier León de la Riva, reiteró ayer en el Pleno del Ayuntamiento las disculpas por sus “desafortunadas declaraciones” en las que aseguró que le da “reparo” subirse a una ascensor con una mujer por si le “busca las vueltas”.
“Pido disculpas una vez más a cuantas personas pudieran sentirse ofendidas. Fueron unas palabras desafortunadas”, señaló el primer edil, que también quiso mostrar su rechazo a “todo tipo de violencia” y especialmente a la que se produce contra los más débiles, “mujeres y niños”.
El Pleno estuvo marcado por la gran presencia de público, que hizo cola en el acceso a la Casa Consistorial y que posteriormente protagonizó constantes interrupciones para aplaudir los discursos de los ediles de la oposición que reprobaban la actitud del alcalde.
De hecho, cuando se rechazó con los votos del Grupo Popular sendas mociones de IU y PSOE, buena parte del público y representantes de agrupaciones feministas lanzaron gritos de “alcalde dimisión”, “donde están, no se ven, las mujeres del PP” o “vergüenza”. Mientras tanto, partidarios del primer edil reprocharon en voz alta esas proclamas.
El alcalde pidió calma en varias ocasiones a los presentes entre el público y, en la rueda de prensa posterior, destacó que tuvo “paciencia franciscana” ya que podría haber interrumpido la sesión y expulsar de la tribuna e incluso denunciar a alguno de los presentes.
En el espacio destinado a los medios de comunicación también se contabilizaron más profesionales ya que había representantes de medios nacionales e internacionales, como el corresponsal del New York Times para España y Portugal, Raphael Minder.
Por último, el portavoz del PSOE, Óscar Puente, manifestó su “hastío y hartazgo” por las ocasiones en las que ha tenido que “dar explicaciones fuera de Valladolid” por la “carencia de civismo” del alcalde que representa al municipio. “Una persona que hace esas afirmaciones no debería ser alcalde de Valladolid ni de ninguna otra en el Siglo XXI”, apostilló.