El Real Madrid se impuso ayer al Athletic en el partido disputado en el Santiago Bernabéu, un resultado que deja a los blancos a dos puntos del segundo puesto de la clasificación, mientras que el conjunto vasco se queda a tan solo cuatro del descenso.
Benzema sentenció con dos zarpazos, aunque finalmente el árbitro dio el primero a Aurtenetxe, a un cuadro visitante desdibujado sobre el césped, que mostró muchas dudas y que no encontró su juego en ningún momento del encuentro. Los de Mourinho, por el contrario, estuvieron muy cómodos con el control absoluto del centro del campo y con constantes llegadas peligrosas a las inmediaciones de Iraizoz.
Los rojiblancos comenzaron el partido con mucha intensidad, presionando muy arriba la salida de los madrileños y teniendo la posesión del balón, pero no consiguieron crear ninguna acción de peligro y poco a poco se fueron resquebrajando.
Por su parte, el once ‘merengue’ se sentía cada vez más a gusto sobre el terreno de juego y, así, llegaron las ocasiones. Cristiano Ronaldo y Callejón estuvieron a punto de inaugurar el marcador, pero fue finalmente Benzema el que puso el 1-0. El galo controló un balón en largo de Modric y batió con una vaselina al meta vasco, que se quedó a media salida. Sin embargo, el colegiado anotó el tanto a los ‘leones’, como gol en propia meta.
A partir de ahí, el Athletic desapareció por completo y la goleada parecía inminente. La zaga visitante no consiguió frenar las oleadas blancas y solo la mala suerte impidió que otra diana subiese al luminoso hasta que Ramos apareció en el minuto 30. El andaluz remató una falta botada por Özil desde la banda derecha y puso el 2-0, un minuto antes de que el galo dejara sentenciado el partido con un disparo al filo del área con el que superó a Iraizoz (3-0).
Bielsa, que esperaba en cuclillas a que le llegara la inspiración, puso entonces a calentar a un Llorente que fue ovacionado por el Bernabéu. Los aficionados blancos saben que le queda poco de contrato y pidieron a gritos la incorporación del riojano, mientras que en el campo, el Athletic empezó a encontrar su juego.
Así, poco a poco, los vascos se fueron acercando a la portería de Casillas y acabaron reduciendo distancias por medio de Ibai, que aprovechó un despiste defensivo al filo del descanso.
Llorente, inédito
En la segunda parte, la tónica volvió a ser blanca. La entrada de Llorente no dio solvencia al ataque de los ‘leones’ y el equipo ‘merengue’ no vio peligrar su portería en ningún momento, mientras que Iraizoz veía cómo los balones llegaban una y otra vez a sus dominios.
Cristiano Ronaldo buscó desesperadamente su gol, pero era el francés el que mandaba en el ataque blanco. El galo aprovechó un pase al hueco del luso para ponerle un balón franco a Özil, que el alemán convirtió en gol.
La polémica se instaló en el Bernabéu porque justo en la jugada anterior, Teixeira Vitienes dejó de señalar un claro penalti de Coentrao, que tocó el balón con la mano dentro del área. Sin embargo, el colegiado no lo decretó y el partido pasó de un posible 3-2 a un 4-1. Fue la sentencia definitiva para el Athletic, que le echó ganas y que tuvo que ver cómo Khedira cerró la ‘manita’ con un disparo desde dentro del área.
