La actual concejala de Cultura, Clara Luquero, que ha estado con Pedro Arahuetes en su equipo de Gobierno desde 2003, será la nueva alcaldesa de Segovia a partir de abril si, como es previsible, consigue el apoyo mayoritario de la corporación, tras el anuncio del alcalde de presentar su renuncia en el pleno del próximo mes de marzo.
Con sentimientos enfrentados, por un lado muy ilusionada y, por otro, con pena por lo que calificó de fin de una etapa, Luquero recibía ayer en su despacho de la Concejalía a los medios de comunicación, amable, como siempre, pero advirtiendo que para ella era un día normal y que de momento solo es concejala de Cultura.
Admitía, eso sí, que a partir de abril se producirá un acontecimiento histórico e inédito en la ciudad, pues por primera vez una mujer ocupará el sillón de la Alcaldía de Segovia. “Por un lado está esa gran responsabilidad, el gran honor que significa representar a los segovianos, pero también siento ese latido, ese corazoncito de mujer que me dice ‘Clara, vas a ser la primera mujer alcaldesa, están todas contigo y aquí hay que echar el resto, no puedo defraudar”.
Tanto Arahuetes como ella sostiene que es la sucesora natural, pues en la candidatura socialista de las elecciones municipales de 2011 figuraba en el segundo lugar. Además, al menos de cara a la opinión pública, todos los implicados —Partido Socialista, concejales socialistas, alcalde y sucesora— airean que esta decisión es fruto del consenso.
Lo que sí asegura Luquero es que asumirá la Alcaldía “con la misma pasión, la misma ilusión y la misma capacidad de trabajo que he puesto en mi labor como concejala de Cultura”.
No ahorró elogios para Arahuetes: “El listón está muy alto porque ha sido, con mucha diferencia, el mejor alcalde que ha tenido la ciudad en toda su historia democrática”. Se siente orgullosa de pertenecer al gobierno municipal desde hace once años y admite sentir “un poco de tristeza porque se acabe una etapa “junto a un alcalde y un equipo extraordinarios”.
Al igual que antes hiciera Arahuetes, Luquero considera que cualquiera de sus compañeros del equipo de Gobierno podría haber asumido la Alcaldía, por su trayectoria y bagaje, así como la ilusión y las ganas de seguir trabajando que afirma les une a todos ellos.
Más prudente fue a la hora de desvelar su futuro político más allá del final de esta legislatura. Preguntada por si será la candidata socialista a la Alcaldía en las próximas elecciones dijo “eso ya lo veremos, a las cosas hay que darles tiempo”. Tampoco desveló si compaginará el nuevo cargo con la Concejalía de Cultura, aunque reconoció que ya tiene en la cabeza un esquema de cómo serán las cosas a partir de abril.
El alcalde también estuvo cauto respecto a las posibilidades de que Luquero encabece la candidatura socialista en esos comicios. “Es una persona válida pero es el PSOE el que tiene que decidir. Cualquiera de los once concejales socialistas valdría para candidato. Si me preguntan si Clara Luquero es mi candidata, sí, es mi candidata, pero si mañana me dicen que es Paloma Maroto, va a tener mi apoyo incondicional”.
Expectativas electorales
De lo que sí se mostró seguro es que la candidatura socialista superará el 42 por ciento de los votos que obtuvo en las elecciones de 2011, según él porque las políticas del PP en estos últimos años van a influir de forma muy negativa para este partido a nivel local, “máxime si la persona que se presenta a alcalde es la que está liderando ahora el Grupo Popular”.
Arahuetes destacó la capacidad de trabajo, la amabilidad y el no enfrentamiento con nadie de su concejala y comentó que “los que se van a alegrar de mi marcha seguramente se arrepentirán y van a echarme de menos; van a decir, contra Arahuetes estábamos mejor. Con Clara Luquero no van a poder, van a tener delante un baluarte, una persona que va a superar exponencialmente la gestión que yo he realizado. Si la corporación así lo decide va a ser una gran alcaldesa para nuestra ciudad”.
Clara Isabel Luquero de Nicolás (Segovia,1958) está casada y tiene dos hijas y es licenciada en Geografía e Historia.