Iván como cantante, Carla al teclado, Enrique a la guitarra, Manuel como batería y Quelo al bajo, forman la orquesta ‘Clamores’. Cinco músicos segovianos que se presentan esta noche en la Sala Boss como un grupo que sigue la más pura tradición de las orquestas que ellos mismos denominan “de toda la vida ”, en las que se toca en directo sin ningún tipo de apoyo electrónico.
La presentación de hoy, con entrada gratuita, dará comienzo a las 23.00 horas y será cuando los integrantes del grupo se encontrarán con lo que esperan que sea un gran número de asistentes y buscarán darse a conocer al público segoviano, creando un ambiente espectacular donde “cunda la alegría” según afirma la orquesta.
Otro de los objetivos del debut es conseguir arrancar con fuerza, ya que hasta ahora no habían querido darse a conocer al público a pesar de todo el tiempo que llevan ensayando las actuaciones y preparando todos los temas. Algo a destacar es que estos ensayos y fase preparatoria lo han realizado conjuntamente y por separado, ya que cada uno de los integarantes, además, es miembro de otros grupos con diferentes estilos musicales.
Para el próximo la orquesta ya tiene apalabrados y casi confirmados distintos bolos pero esperarán conseguir y confirmar muchos más tras su presentación de hoy.
La característica principal de ‘Clamores’ es que cuenta con un repertorio que se compone de canciones que algún día fueron éxitos y que la gente recuerda nada más escucharlas. Es por esto por lo que la idea surge con la ilusión de llenar el vacío existente de este tipo de orquestas en la ciudad de Segovia y en otros lugares, ya que según afirman «todas se han dedicado a crear espectáculo, en vez de orquestas».
Ellos no se encasilla en la típica orquesta que viaja con un camión grande, luces estupendas y grandes actuaciones en las que el público se queda mirando más el espectáculo que a disfrutar de él.
Sus miembros se definen a sí mismos como una orquesta de las que ha existido siempre y que busca que el público se divierta bailando las canciones de toda la vida.
A pesar de esto, el tema técnico de la orquesta está muy bien organizado, con un sonido perfecto, luces cuidadas y suficientes, pero no para ser un gran espectáculo en el que la gente se quede mirando al escenario.
