Cualquiera que haya estado cerca de un estudiante que pasa las pruebas de acceso a la universidad o simplemente que se acerque estos días al campus María Zambrano donde se realizan estos exámenes sabe perfectamente el miedo escénico que genera esta reválida. Las noches sin dormir, las comidas mal hechas, la tensión que en los días previos arrastran los jóvenes … Rafael Robledo y María José Cacho viven este proceso por triplicado y lo sufren en sus carnes casi más que sus hijas trillizas Sheila, Alba y Andrea. “Son unas chicas muy cabales y sensatas, yo creo que lo están llevando bien pero, claro, están preocupadas y yo sufro por ellas”, dice el padre al que los nervios se le multiplican, aunque ante sus hijas mantiene una imagen calmada. “Me he tenido que coger estos días de permiso para poder acompañarlas y dar apoyo” comenta Rafael Robledo que además tiene que ocuparse de traer y llevar a las bachilleres entre Hontanares de Eresma y la sede de exámenes en Segovia, mientras las jóvenes van comentado los ejercicios realizados.
Sheila, Alba y Andrea aseguran que nunca han jugado a la confusión, ni han intentado hacerse pasar una por otra. Además, no las gusta nada que las apliquen la etiqueta de “las trillizas” y huyen de los tópicos. Tienen personalidad, carácter y estilo diferentes y evitan mimetizarse utilizando ropa y peinados distintos, acordes a los gustos de cada una, pero reconocen que tiene una empatía muy especial que las hace sentir como propio lo que ocurre a las otras. “Son muy diferentes y para algunas cosas son una sola”, comenta el padre. De hecho en los temas educativos funcionan como un equipo, reforzándose en las materias que a cada una mejor se la da o realizando juntas los trabajos de clases. Ahora, como al resto de estudiantes que realizan la selectividad, la preocupación de estas tres alumnas del IES Mariano Quintanilla es aprobar y sacar una nota suficiente para cursar los estudios que desean. Esperan hacer triplete. Pero para los padres “ahora viene lo difícil”, según comenta Rafael Robledo haciendo referencia al reto que supone afrontar económicamente tres carreras por lo que pide, para casos como el suyo, la consideración de familia numerosa especial (no general) que les exima o reduzca el precio de las tasas académicas.