La Gimnástica Segoviana rescató un punto del complicado campo del Ence, ante un rival que se vio en inferioridad numérica después de haberse adelantado en el marcador, pero que le puso tan difíciles las cosas a los azulgranas que no fue hasta cinco minutos para el final del tiempo reglamentario cuando Dani Calleja logró empatar el partido, que aún pudo haber caído del lado gimnástico si, poco más tarde, Ivi hubiera acertado con la portería en un remate que se encontró con el larguero.
El mal estado del terreno de juego condicionó, sin duda, el desarrollo del encuentro, puesto que el control del balón se hacía difícil para un equipo más técnico que físico, como es la Segoviana. Pero ello no impidió que el conjunto de Santi Sedano llevara el peso del partido durante los primeros minutos, generando un cierto peligro sobre el marco de Sergio Pérez gracias sobre todo a la movilidad de Dani Calleja.
Sin embargo, con el paso de los minutos el Mirandés B se fue acercando, y superada por poco la media hora de encuentro llegó el 1-0, tras un lanzamiento de falta que golpeó en la barrera, y que terminó con un centro lateral al área azulgrana, que Samu cabeceó haciendo inútil la estirada de Pablo.
Poco después, y con el equipo de casa buscando el segundo tanto, una caída de Eric dentro del área fue entendida por el árbitro como simulación, mostrando la segunda amarilla al delantero del equipo visitante, que se vio en inferioridad numérica con muchos minutos por delante.
La Segoviana, que llegó al descanso sin más daños que el 1-0, se dispuso a remontar el encuentro en el segundo tiempo, pero se encontró con un oponente muy bien situado sobre el campo, que amenazaba con los contragolpes, y que solo permitía los acercamientos visitantes por el centro, donde acumulaba muchos hombres, lo que obligaba a los jugadores gimnásticos a ejecutar los remates desde la frontal.
Ricardo, Manu y Rubén dispusieron de ocasiones, pero sus lanzamientos no encontraron los tres palos de la portería de Sergio Pérez, y cuando el Mirandés B se quedó con nueve jugadores por la expulsión de Samu, el equipo rojillo se encerró tanto que negó aún más los espacios a una Segoviana que trataba de no desesperarse en su ofensiva, aunque no pudo contar con Anel en el tramo final, también expulsado por un árbitro excedido con las tarjetas, y que también expulsó al técnico local por protestar.
Pero, a cinco minutos para la conclusión, Calleja envió a la red un centro de Ricardo, empatando el partido. En un sprint final de locos, Ivi lanzó al larguero, y Pablo se lució ante un remate del mirandesista Jorge. En el último saque de esquina,Ion Vega cabeceó fuera del marco segoviano, así que con un justo empate concluyó el partido.
