Ya de vuelta a casa, con la medalla de bronce en el bolsillo tras lograr el tercer puesto en la Eurocopa con la Selección Española, el preparador de porteros segoviano César Arcones, recuerda el último partido ante Portugal como un encuentro “de los que no teníamos mucho que ganar y bastante que perder. Para nosotros no era un amistoso ni una final de consolación. No estábamos en la final, pero ese fue el primer partido para empezar a recuperarnos para volver a pelear por ganar campeonatos”.
Arcones destacó que “con el físico al límite los jugadores hicieron un trabajo extra por seguir con la línea que marca nuestra identidad como ‘equipo’, que es la palabra clave. La defensa en presión nos permitió recuperar balones y, aún sin estar muy acertados, en la finalización, fuimos capaces de marcar ocho goles, que tampoco es sencillo”.
Pero, además del aspecto táctico, frente a Portugal cobraba una vital importancia “la recuperación mental, y los jugadores –el equipo– estuvo a un nivel bastante alto”. El segoviano concluyó reiterando que el del sábado “fue el primer partido para volver a soñar. Un sueño que se construye desde el trabajo diario. Tenemos jugadores para poder ilusionarnos e ilusionar al resto de seguidores.”