El Atlético de Madrid vivió ayer una tarde plácida en el Estadio de Vallecas con un triunfo ante el Rayo con el que los de Diego Pablo Simeone vuelven a alzarse a lo más alto de la tabla mientras que los locales siguen complicándose la continuidad en Primera.
La ausencia de solidez en la defensa de los de Paco Jémez fue explotada por un bloque ‘colchonero’ deseoso de volver a ganar en el torneo doméstico, después de dos empates seguidos, y con el aliciente de volver a situarse primero tras la victoria blanca ante el Granada.
Pese al bonito ambiente de derbi, la fiesta pronto tornó en pesadilla para los vallecanos, ya que, a los ocho minutos, Villa hizo el primero en un grave error defensivo de los rayistas. El gafe también apareció en la portería contraria, ya que Courtois detuvo un penalti a Viera tres minutos después del gol. Pese a ello, los hombres de Jémez siguieron con su juego de control, pero eran los ‘colchoneros’ quienes salían con peligro. Así llegó el segundo de la tarde, obra de Arda Turán, quien junto a Costa y un Sosa que estrenaba titularidad, llegaron casi solos a la portería rival. Los locales comenzaron a diluirse cual azucarillo, pero la relajación también se apoderó de los del ‘Cholo’, despistados, además, por una posible lesión de Costa. Viera parecía meter en el partido al Rayo, pero de nuevo los franjirrojos se ‘disparaban en el pie’, permitiendo otro gol visitante de Turan antes del descanso (1-3).
Tras la reanudación, el bloque del Manzanares saltó al campo con la clara intención de controlar el partido.
Un tanto de Saúl en propia puerta, que en un principio pareció el fin de la sequía de Diego Costa, siguió lastrando a un Rayo que, aun así, no perdió la cara al partido, y ‘murió’ con un tanto de Larrivey. A medio gas, los de Simeone salieron victoriosos para volver a la senda del triunfo. Los ‘colchoneros’ lamentaron la lesión del joven Óliver, que sufrió una luxación en el hombro, pero celebraron un buen resultado en medio de la pelea con el Athletic en Copa.
