Ser profeta en su tierra suele ser una empresa difícil. Pero lo es más conseguir ganar una competición en la que se puntúan los valores propios de una tierra. Es el caso de la yeguada segoviana La Perla, que ha logrado imponerse, en la ciudad portuguesa de Golegâ, en la tradicional Feria de Caballos Lusitanos, y conseguir la medalla de oro en la categoría de Modelo y Andamentos.
Este certamen, que tiene lugar todos los años en noviembre y que se remonta al siglo XVIII, ha alzado al ejemplar ‘Glacial’, como el más destacado en su categoría. Se trata, además de un macho de capa albina nacido en el año 2011 y al que le espera un prometedor futuro deportivo.
Hijo de ‘Camarón’ y ‘Quadrilha’, este ejemplar se convirtió en la estrella del concurso. Con él viajaron desde la provincia de Segovia otros potros, que también compitieron en la pista cubierta y en exterior, causando gran expectación, según ha señalado el dueño de la yeguada, Alberto Herranz. Greco, Galaico, Gringo, Galante, Guerrero, Galeón… cada uno de una capa diferente, (perla, alazán, castaño, bayo, albino….), que también triunfaron en la cita ecuestre, que cada año recibe a miles de visitantes. La raza lusitana es la más empleada en labores donde el estilo y la fuerza se valoran mucho, como es el rejoneo.
La Perla tiene su sede en un antiguo despoblado, convertido luego en un caserío. Hoy es la finca Mata Rosueros, entre El Cubillo y La Cuesta, formada en su mayor parte por prados y monte bajo, con una extensa y variada fauna cinegética, que configuran un bello paraje y hábitat idóneo para el desarrollo en libertad de los caballos. En esta finca se hallan las instalaciones principales: boxes, cuadras, pistas de trabajo y vallados metálicos que dividen la superficie en praderas que yeguas y potros van ocupando según su desarrollo.
Con ello, la explotación está logrando su objetivo de conseguir ejemplares funcionales de Pura Raza Lusitana de Capa Perla. “Trabajamos en la mejora de las aptitudes y características físicas distintivas de la Raza Lusitana”, añade Herranz, que se ha especializado en la capa perla, para lo que ha sido imprescindible una selección exhaustiva entre sementales y yeguas procedentes de las mejores ganaderías.