El último sábado del mes de mayo, los representantes de la Noble Junta de Cabezuelas, se enfundaban dentro de monos, botas de agua y azadón al hombro o zarcero en mano, para dirigirse a la Cacera Mayor o del Cambrones, limpiarla y mantener viva la tradición.
Esto es lo que el segoviano Raúl Gil de Frutos ha querido mostrar en su exposición ‘Entre Quintos y Azadones’ que consta de 37 fotografías de las diferentes localidades que pertecenen a la Noble Junta de Cabezuelas como Trescasas, Sonsoto, Tabanera del Monte, Palazuelos de Eresma, San Cristóbal y La Lastrilla, y un panel explicativo. El fin de la muestra es dar a conocer un poco más sobre la labor de las caceras y hacer un pequeño homenaje a los miembros de la junta por sus trabajos de limpieza.
“El recuerdo que tengo de chaval y que todos los años ese día me viene a la memoria es que con 16 años nos mandaban a la Cacera de la Dehesa, donde se trabajaba duro y al terminar la jornada teníamos que saltar el arroyo por lo más ancho, en pleno mes de febrero, cuando más agua baja y más fría está. Hasta que no cumplíamos los 18 años, no podíamos ir a la Cacera Mayor, para los chavales era una injusticia, pero esa era la tradición” explica el autor.
Gil de Frutos cuenta que los mayores del pueblo, siendo chicos, subían hasta la Cerca de las Pozas a merendar, con los hombres que bajaban tras haber realizado las tareas de limpieza en la cacera. Las mozas, tocaban las campanas desde la torre de la iglesia cuando veían regresar a los grupos de trabajo.
Ésta es la tercera exposición que organiza Raúl Gil, que tras el éxito de las dos experiencias anteriores sobre la Tradición del Paloteo se alza con el título de transmisor de las tradiciones más arraigadas.
En torno a la muestra, que se expuso en el marco de la Semana Cultural de Tabanera del Monte han nacido otras actividades que siguen la tradición como un homenaje al paloteo y a las danzas segovianas que se celebrará el domingo diez de agosto a las 19.00 horas.
