La Consejería de Familia potenciará la cualificación y la formación del asistente personal en comunicación e interpretación para atender a las personas sordociegas de Castilla y León. “La formación en tecnologías de la comunicación que se necesita es muy diferente que a los que tienen discapacidad física o intelectual”, aseguró la titular de dicha Consejería, Milagros Marcos.
En su opinión, este colectivo requiere una atención “muy especial”, que “ya se contempla” en la Ley de Dependencia, tanto en el desarrollo y el avance en metodología técnica en comunicación como en el desarrollo del asistente, a través de una formación específica en la tecnología de la comunicación y en el manejo de lenguajes de “todo tipo”.
Marcos, que asistió en Valladolid a la lectura del manifiesto de las personas sordociegas en el Día Internacional de esta discapacidad, anunció que la Junta impulsará esta asociación de personas y recordó que a través de su homóloga nacional se hacen ya actividades para las cerca de 400 personas que sufren esta discapacidad en la región. “Es, por tanto, un paso adelante en su atención y una garantía de apoyo a través de la figura del Asistente Personal”, agregó.
Por el momento, toda persona con esta discapacidad puede tener acceso al asistente personal, sin embargo, lo que hace falta, según Milagros Marcos, es desarrollar este profesional porque “necesita una formación muy especializada”.
En la actualidad, la Consejería financia estos asistentes. Sin embargo “no hay una gran demanda” por el momento y el sistema “no está desarrollado por completo”, según reconoció Marcos. “Se esta cerrando el proceso para discapacidad física e intelectual, pero se quiere impulsar el desarrollo y la formación”.
Castilla y León se sitúa en segunda posición con 102 asistentes, por detrás del País Vasco.