El ministro de Economía, Luis de Guindos, recalcó ayer que la recuperación de la economía española se ha fortalecido durante el primer trimestre del año y que en 2014 habrá un crecimiento «en el entorno del 1%», que podría llegar al 1,5%, y se creará empleo. No obstante, admitió que la baja inflación plantea «dificultades» a España por su alto nivel de endeudamiento y se mostró convencido de que el Banco Central Europeo (BCE) actuará.
«Estoy convencido de que el BCE va a actuar», aseguró el popular momentos antes de la reunión informal del Eurogrupo. «Yo no veo un problema de deflación en Europa, yo veo un problema de una inflación muy reducida, claramente por debajo del 2%», explicó. De hecho, en marzo este dato en la eurozona se situó en el 0,5% y en España registró una tasa negativa del 0,2%.
A su juicio, una inflación tan baja «para España tiene algunas ventajas como es que permite que con una evolución salarial muy moderada haya ganancias de capacidad adquisitiva y de renta real por parte de los asalariados españoles». «Pero también plantea algunas dificultades. España es un país muy endeudado y ahí una inflación excesivamente baja tiene un impacto que no es siempre positivo», agregó.
Pese a las aspiraciones del madrileño, el presidente de la entidad internacional, el italiano Mario Draghi, eludió pronunciarse al respecto y se limitó a explicar que la eurozona vive una recuperación «gradual aunque moderada» y que los bancos han avanzado «mucho» en su recapitalización. Ni una palabra sobre los riesgos de deflación o política monetaria antes de la reunión del Consejo de Gobierno del BCE que se celebra mañana.
«Para esta cuestión, vuelva el jueves en Frankfurt», aseveró categórico Draghi al ser preguntado por su análisis sobre los riesgos de una bajada continuada de los precios en la eurozona. «Siento decir que no podré contestar preguntas sobre política monetaria», apostilló durante la rueda de prensa posterior al Eurogrupo.
Así, solo aseguró que es «demasiado pronto» para dar un diagnóstico final sobre la salud de los bancos, porque todavía se está realizando la revisión de activos y luego llegarán los test de estrés.
El ministro de Economía resaltó que todos los indicadores adelantados apuntan a que la recuperación se está consolidando. «El primer trimestre va a ser bueno, creo que va a continuar la recuperación, que incluso se puede fortalecer la tendencia que vimos en el tercer y cuarto trimestre del año pasado», cuando la economía creció un 0,1% y un 0,2%, respectivamente.
Para el conjunto del año, el Gobierno revisará sus previsiones a finales de abril y De Guindos no quiso adelantar la nueva cifra. «España este año va a tener un crecimiento que, por primera vez desde el inicio de la crisis, va a ser relativamente importante, en el entorno del 1% y, después, se va a crear empleo», subrayó. El Banco de España elevó su previsión hasta el 1,2% hace unos días e incluso fuentes del Gobierno estiman que se podría estar más cerca del 1,5% del PIB.
Para el titular de Economía, 2014 representa un punto de inflexión, «un antes y un después», un «cambio cualitativo y cuantitativo fundamental». «De lo que se trata es de fortalecer y de asentar esta recuperación para que continúe en el año 2015», recalcó.
