Vaya por delante que, suceda lo que suceda a partir de las cinco de la tarde de hoy en el Palau Blaugrana, el Caja Segovia ha superado las mejores expectativas que el equipo había generado a principio de temporada, alcanzando un nivel de juego que le ha colocado como el primer equipo de los “terrestres”, codeándose con los “extraterrestres” como Barça, ElPozo, o Inter. Gane o pierda esta tarde, y hay más opciones de que suceda lo segundo que lo primero, el plantel de jugadores que dirige David Madrid podrá marcharse del Palau con la cabeza muy alta.
Pero… antes de que los agoreros salgan con el famoso “ya lo decía yo”, hay que jugar un partido de fútbol sala, ante un rival poderoso, y rearmado de moral después del 7-2 del pasado viernes, por más que durante algunos momentos de la primera parte del encuentro, con el 0-1 en el electrónico, al conjunto de Marc Carmona se le vieran las costuras, y estuviera cerca de encajar el segundo gol en contra antes de que Sergio Lozano demostrara al mundo del fútbol sala que el presente es todo suyo.
Que en el segundo encuentro de la serie al Caja Segovia no le salieron bien las cosas es algo tan evidente como el 7-2 que reflejó el marcador final. Por eso el trabajo que el cuerpo técnico realizó ayer con la plantilla tuvo más que ver con el aspecto mental que con el físico y técnico. Saber relativizar un marcador tan desfavorable, dándole el valor real que tiene, puesto que la semifinal está empatada a uno, se antoja vital para un Caja que, a nivel táctico, también ha de mejorar su nivel de juego para conseguir superar la fuerte presión en primera línea que con seguridad volverá a ejercer el FC Barcelona, sabedor de que si consigue llevar el partido al terreno físico, impidiendo al Caja protegerse con el balón, tendrá mucho ganado.
Incidir en los detalles positivos que mostró el equipo en el Palau también ha sido tarea del cuerpo técnico. El Caja sobrevivió a una primera parte muy intensa del Barça, supo ponerse por delante, y dispuso de buenas opciones para haber marcado más goles. Tras el descanso, la acción clave del encuentro llegó con la falta no pitada sobre Fabián que dio origen al 4-2 y a unos minutos de desquiciamiento general que fueron aprovechados por el Barça para marcharse en el electrónico y asegurarse la victoria. Evitar pensar en las decisiones arbitrales, y centrarse solamente en el encuentro será la principal tarea de un grupo de jugadores que no quieren terminar la fiesta deportiva en la que han conseguido convertir la temporada.
Además, el Caja volverá a estar acompañado en la grada, porque de nuevo un autocar de aficionados se desplazará a primera hora de la mañana hacia la Ciudad Condal para volver a demostrar al equipo que su trabajo en la cancha encontrará eco en la grada. Al cierre de esta edición, aún quedaban plazas libres en el autocar, por lo que a las ocho de la mañana cualquier interesado en asistir al partido podrá hacerlo con un coste de 30 euros, 15 por el desplazamiento, y otros 15 por la entrada. El esfuerzo será mayúsculo, pero el premio, la final por el título, merece la pena.