Los grandes empresarios españoles están convencidos de que el país está dejando atrás la recesión y, para confirmarlo, ofrecen datos que mejoran las previsiones de crecimiento del Gobierno y del Fondo Monetario Internacional (FMI). Según avanzó ayer el Consejo Empresarial para la Competitividad (CEC), el PIB creció una décima en el tercer trimestre del año y registrará un incremento global del 0,9% el año que viene, dos décimas por encima de la cifra prevista por el Ejecutivo.
Así lo señala la institución en su último informe titulado España emprende y exporta. ¿Dónde estamos y hacia dónde vamos?, en el que también avanzan que el crecimiento intertrimestral del PIB en el cuarto trimestre de 2013 será del 0,2%.
A raíz de estas cifras, las grandes empresas constatan un «cambio de ciclo» en la economía española este mismo año, y aseveran que la mejora de la actividad impactará positivamente en el empleo en 2014, con creación neta de puestos de trabajo y una tasa de paro menor.
De hecho, valoran la reforma laboral del Gabinete de Rajoy porque permitirá crear empleos cuando el PIB crezca un 1,5%, frente al 2,5% que se requería antes, y generará un impacto positivo de un millón de puestos de trabajo netos en 2020, aunque piden que se afine un poco.
El presidente del CEC, César Alierta, recordó que la organización ya se mostró convencida el pasado mes de marzo de que España tocaría fondo en el segundo semestre de 2013 y luego se recuperaría.«Se nos tachó de optimistas, pero, afortunadamente, la realidad ha confirmado nuestras previsiones», señaló el máximo mandatario de Telefónica, tras asegurar que también es «optimista» de cara al futuro porque España ha alcanzado «un punto de inflexión» tras resolver algunos de sus problemas estructurales, como el excesivo apalancamiento, algunas de las ineficiencias del sector público y el problema de la burbuja inmobiliaria.
No obstante, Alierta reconoció que el país sigue teniendo problemas, aunque se mostró convencido de que se irán superando «gradualmente». Además, resaltó el valor de las previsiones que hacen organizaciones como el CEC, que se basan en un «conocimiento profundo» de la realidad.
«Si alguien conoce bien el día a día somos nosotros», subrayó, tras lamentar que a veces se dé más credibilidad a los organismos internacionales que, al final, plantean cifras que se quedan por debajo de las oficiales.
En cualquier caso, Alierta enfatizó que todos los indicadores fundamentales de la economía apuntan al final de la recesión y a un «crecimiento sostenido» del PIB en los próximos años, tal y como prueban datos como el déficit de la balanza por cuenta corriente o la bajada de la prima de riesgo. En este sentido, se mostró convencido de que España es hoy «viable y solvente».
Por su parte, el director del CEC, Fernando Casado, resaltó la importancia de mantener la agenda reformista en el futuro, sobre todo en aquellas materias que afectan a la actividad y la inversión.
