El exlehendakari vasco y secretario de Relaciones Institucionales del PSOE, Patxi López, defendió ayer que es necesario «empezar a dejar de ver con banderas políticas» el conflicto generado por la petición de los ayuntamientos del Condado de Treviño de segregarse de Burgos y anexionarse a Álava, y pidió que se aborde la situación del enclave burgalés «desde el consenso, desde la racionalidad del siglo XXI y pensando en lo mejor para los ciudadanos».
Al respecto, resaltó que la propuesta de los ayuntamientos de Treviño es que esa segregación se apruebe vía ley orgánica y recordó que este tipo de normas «tiene un buen principio, que es que necesita el consenso». «Yo creo que lo que tenemos que hacer es empezar a dejar de ver estos asuntos con banderas políticas y verlos desde la racionalidad, desde la ciudadanía, desde la prestación de servicios y desde la cercanía, y no tanto para buscar enfrentamientos políticos que hoy no tienen ninguna razón de ser», remarcó el dirigente socialista.
López realizó estas declaraciones antes de participar en la fiesta de La Rosa del PSOE en la localidad vallisoletana de Tudela de Duero y dos días después de que la Junta diera por cerrado el proceso de segregación del Condado de Treviño iniciado por sus ayuntamientos con la adopción de un acuerdo en el Consejo de Gobierno para informar desfavorablemente sobre la solicitud presentada el 13 y 21 de marzo por los consistorios de Treviño y La Puebla de Arganzón.
Por otra parte, afirmó que es necesario «racionalizar las administraciones y definir un entramado institucional y administrativo racional y moderno» en España que «evite derroches, duplicidades y solapamientos innecesarios», pero alertó de que detrás de algunas de las reformas emprendidas por el Partido Popular se esconden «privatizaciones» de servicios públicos.
«Con la excusa de la crisis y de la reforma de la administración o la reforma local que también quiere emprender el PP estamos viendo que detrás cuelga un modelo concreto de Estado», aseveró López, quien concretó que el Gobierno quiere «quitar no se cuántos miles de ayuntamientos y de concejales» pero «está hablando de los ayuntamientos pequeños y de aquellos concejales que no cobran ni un duro», por lo que «ahí no se ha ahorra nada».
Por su parte, el secretario autonómico del PSOE, Julio Villarrubia, acusó al Ejecutivo autonómico de mantener una actitud «sumisa» y de estar «de rodillas de manera continuada» frente al Gobierno central en lugar de liderar las reivindicaciones para tratar de buscar soluciones a la complicada situación en la que se encuentra la Comunidad, con 50.000 parados más que hace dos años, 115.000 familias sin prestaciones, un gran mayor número de personas al borde de la exclusión, una «insoportable despoblación», importantes recortes en los servicios públicos esenciales y amenazada por «contrarreformas graves», entre las que citó la laboral, la educativa, la de la Justicia y la de la función pública.
