La extensa oferta cultural que, como es habitual, ofrece el Museo Esteban Vicente, se completa este mes estival y hasta el 13de octubre, con una iniciativa más que artística. Diferentes recorridos por la muestra, en la que han participado diferentes artistas contemporáneos, enseñarán no sólo a interpretar las obras si no a intervenir fragmentos de las mismas.
El arte y sus diversas interpretaciones son la base de esta exposición que recoge la visión de diferentes artistas sobre las obras clásicas expuestas en el Museo de El Prado. Creadores de la talla de Ouka Leele o Soledad Sevilla, han plasmado sus señas de identidad artística en las diferentes reinterpretaciones de obras pertenecientes a Rubens o Guido Reni entre otros.
Debido a la riqueza de la muestra, el recorrido se ha dividido e tres bloques. Bajo los sugerentes nombre de ‘Miradas cruzadas’, ‘El mensaje, la mirada y la forma’ y ‘A la sombra de El Prado’, familias, niños y adultos encontrarán no sólo los horarios más adecuados para cada uno de ellos, si no también una forma más personalizada de poder disfrutar de la exposición.
Oferta variada
El recorrido llamado ‘Miradas cruzadas’ ofrece unas visitas guiadas o vistas-taller para familias, asociaciones o colegios y universidades, en las que se da a conocer el diálogo entre el arte contemporáneo y el arte del pasado, enseñando no sólo a leer las imágenes sino también a intervenirlas. Por ello, en los talleres se encargan de facilitar el material necesario a los participantes para que, partiendo de las reproducciones de fragmentos de algunas de las obras como Las Meninas o Las Tres Gracias de Rubens, los integrantes del taller puedan sacar de contexto la obra, ubicándola sobre el papel de la manera más creativa posible.
Collages o dibujos son el resultado de este proceso creativo del que, como ejemplo, salen creaciones tan curiosas como la de la imagen del cartel que acompaña la presentación de la muestra, en la que una interesada Menina contempla la exposición permanente del Museo.
Pero los recorridos no acaban ahí. Mediante las visitas guiadas dirigidas a adultos, los participantes podrán descubrir las claves de la exposición. A través de cuatro recorridos, se abordarán las diferentes formas en que los artistas contemporáneos se aproximan al arte del pasado.
Es el caso de ‘El mensaje, la mirada y la forma’, en el que, bajo el nombre de ‘Del futuro al pasado’, todos los jueves y sábados se podrán conocer las características generales de la muestra durante una hora.
Miradas y mensaje
La riqueza interpretativa que ofrecen las obras es tal que bajo el nombre de ‘El mensaje’, los visitantes podrán acercarse a aquellos artistas que abordan aspectos narrativos, irónicos o críticos.
Tal es el caso de la conocida fotógrafa, pero también pintora y poeta, Ouka Leele. que sobre la base del cuadro de Rubens ‘El juicio de Paris’, juega con la realidad y la ficción de cómo un personaje sale del cuadro.
El juego de la ironía se hace notable al comparar los cánones de belleza pintados por Rubens, en el que las curvas femeninas eran las protagonistas, en contraposición a la diosa que incluye la artista en la obra, que parece que escapa del cuadro, con la estética contemporánea de la delgadez. Por eso, en los talleres facilitan a los niños una plantilla transparente para que, sobre la reprodución de la obra original, perfilen las curvas que dibujan los cuerpos barrocos..
Los paralelismos se repiten por toda la exposición, es el caso de la interpretación de la artista Soledad Sevilla, en la que mediante un díptico contrapone una escena mitológica, la de Hipómenes y Atalanta, con una imagen periodística de un torero en plena faena. La composición en cruz, o la idea del engaño que rodea a ambas escenas, son el diálogo que la artista mantiene con la obra de El Prado.
Con ambos proyectos se pretende defender que el diálogo entre estilos artísticos de diferentes época es posible. Que lo contemporáneo no niega lo tradicional y que una unión siempre es posible
La exposición pretende, por medio de la contemplación de las obras, convertir al espectador en oyente de una excepcional conversación, un diálogo sobre lo vivo en el arte, sea del pasado o se hiciera ayer. Resulta interesante comprobar cómo los buenos artistas no sólo aman y buscan las mismas cosas, sino, consecuentemente, cómo hablan y se entienden entre si porque usan un mismo lenguaje.
La exposición se podrá visitar hasta el 13 de octubre, siendo gratuíta para personas en situación de desempleo, mayores de 65 años y amigos del museo.
