«La recuperación económica de la zona euro se encuentra solo en su infancia». Así de contundente se mostró ayer el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, quien quiso dejar claro que, a pesar de los síntomas de mejora experimentados en diversos ámbitos y el final de la recesión en el segundo trimestre de este año, la fragilidad de la economía en la UE persiste. Y así lo demuestran, además, las altas tasas de desempleo en el territorio, aseguró el banquero italiano en un acto celebrado en Berlín, donde subrayó que la mejoría experimentada en los mercados financieros aún no se ha trasladado a la economía.
En este sentido, y ante las débiles perspectivas de inflación a medio plazo, Draghi reiteró el mensaje de que el BCE espera mantener los tipos de interés en los actuales niveles o incluso por debajo durante un período prolongado de tiempo.
Asimismo, el presidente del principal banco europeo subrayó la importancia de lograr un crecimiento sostenible en la UE, así como de fortalecer la eurozona mediante políticas duraderas en todos los países e incrementando la competitividad completando la arquitectura de la unión monetaria. A este respecto, Draghi apuntó que la reducción de los costes salariales es la manera más rápida de recuperar competitividad, mientras que hace falta un acercamiento más a largo plazo para incrementar la productividad. «En mi opinión, en la eurozona hoy necesitamos ambos», añadió.
Draghi subrayó la importancia de completar y fortalecer la arquitectura de la unión monetaria, especialmente en el capítulo de la unión bancaria. En este sentido, indicó que contar con un supervisor bancario único contribuirá a estimular la concesión de préstamos al incrementar la transparencia, así como la confianza de los inversores por el empleo de estándares comunes a todas las entidades de la eurozona. «Necesitamos un mecanismo que permita liquidar las entidades no viables sin representar un riesgo para la estabilidad financiera, como hemos visto en Estados Unidos», adelantó el banquero.
«Esto suele servir de apoyo a una recuperación más rápida de las crisis bancarias y a una provisión de crédito más estable a las empresas y hogares», añadió.
España es uno de los países de la Unión Europea que mejor está trabajando para empezar a salir de la recesión, y así lo reconocieron la semana pasada tanto EEUU como la propia Unión Europea. Ayer le tocó el turno a la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), quien, en su panel de previsiones, mejoró dos décimas, hasta el -1,3%, la caída del Producto Interior Bruto prevista para este año, aunque mantuvo en el 0,7% la estimación de crecimiento para 2014.
Los expertos del propio organismo creen que para el próximo año la demanda nacional tendrá una aportación menos negativa de lo estimado inicialmente y la del sector exterior será positiva, aunque algo menos de lo previsto en el panel anterior, con lo que la previsión de crecimiento se mantiene en el 0,7%.
El consenso espera que la economía nacional retorne a tasas positivas en el tercer trimestre de este año, cuando los expertos del panel de Funcas calculan un crecimiento intertrimestral del 0,1%. Los siguientes trimestres se seguirá en positivo, pero de manera muy modesta.
Por lo que se refiere al empleo, las previsiones para este año y el que viene han mejorado (-3,2% y
-0,2%, respectivamente) y las estimaciones con respecto a la tasa de paro también se han revisado a la baja, hasta el 26,5% y el 25,9%, respectivamente.
Por el contrario, el panel eleva dos décimas las cifras de déficit público tanto en 2013 como en 2014, hasta el 6,7% y el 5,9%, respectivamente, en parte por la revisión a la baja del PIB nominal que ha llevado a cabo el Instituto Nacional de Estadística (INE).
En materia de inflación, la previsión de consenso relativa a la tasa interanual de diciembre de este año se ha elevado ligeramente hasta el 1,1%, mientras que la interanual de diciembre del próximo año se mantiene en el 1,5% y las tasas anuales previstas para 2013 y 2014 se sitúan en el 1,7% y el 1,3%, respectivamente.
Vuelven los ‘hombres de negro’.- Un grupo de altos cargos del Fondo Monetario Internacional (FMI) inició ayer una nueva visita a España, centrada en la evaluación del programa de salvamento bancario, según informaron fuentes comunitarias. Se trata del cuarto viaje al país de los miembros de la troika, bautizados irónicamente el año pasado por el ministro español de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, como los hombres de negro.
Los expertos analizan detalles del rescate al sector financiero nacional, por hasta 100.000 millones de euros, que España recibió en julio de 2012 y que expira en diciembre. De esta ayuda que se concedió para los bancos se han utilizado unos 40.000 millones de euros
El programa será evaluado en primera instancia por los expertos del FMI y la semana que viene llegarán los inspectores de la Comisión de los 28 socios comunitarios y los del BCE con el mismo objetivo.
