El español Marc Márquez (Honda) ganó ayer el Gran Premio de la República Checa de MotoGP por delante de sus compatriotas Dani Pedrosa (Honda) y Jorge Lorenzo (Yamaha), para ser aún más líder del campeonato del Mundo.
Es la quinta victoria del año del ilerdense (récord para un novato), y la cuarta consecutiva. Pero, sin embargo, es un triunfo especial. Los tres últimos estuvieron condicionados por los problemas físicos de sus rivales y aún teniendo mucho mérito por lo que supone vencer en la categoría reina, quizá tenían un pequeño asterisco.
Todos esos condicionantes se esfumaron sobre el trazado de Brno. Los tres mejores del campeonato lucharon cuerpo a cuerpo, sin que ni a Lorenzo ni a Pedrosa se les viera mermados en su esfuerzo. Y de esa lucha salió ganador el ‘rookie’. En un final de carrera sensacional del de Cervera, tuvo que adelantar en dos ocasiones al balear para ponerse en cabeza y ya no volver a mirar atrás.
El mallorquín fue el que lanzó la prueba. Lorenzo cogió el liderato en la primera curva con una salida espectacular y, desde ese mismo instante, tiró con todo lo que tenía para marcharse. El vigente campeón sabía que su opción era dejar a sus rivales y así lo intentó. Algo que no logró, ya que Márquez y Pedrosa no cedieron nunca más de un segundo de distancia.
Los tres se fueron por delante, y detrás quedó el mismo trío que deleitó a todo el mundo hace una semana. El británico Cal Crutchlow (Yamaha), el italiano Valentino Rossi (Yamaha) y el español Álvaro Bautista (Honda) volvieron a pelear por la cuarta plaza. Un lugar que ocupó de nuevo el transalpino, después de imponerse al español en las últimas vueltas.
A 15 giros para el final, los tres primeros ya estaban juntos y con más de media carrera por delante. En ese momento hubo una pequela tregua, pero fue la que precede a la tempestad. A 10 vueltas, los nervios empezaron a aflorar cuando dirección de carrera sacó la bandera blanca que indica que se puede cambiar de moto.
La lluvia apareció de manera muy suave, pero nadie entró al ‘box’. Fue entonces cuando se desató la tormenta, pero no la meteorológica, sino la del número ‘93’. Primero con un intento a siete del final que Lorenzo frenó de manera majestuosa, algo que no pudo hacer el balear, ya al final, cuando su oponente le superó y cogió el liderato.
Lorenzo no se rindió y adelantó al piloto de Honda. Pero ahí se acabó la gasolina del campeón. Márquez le devolvió la jugada unas curvas más adelante, justo en el punto en el que Lorenzo le había tapado antes. Y poco después Dani Pedrosa, que por momentos parecía el que iba más fácil sobre el asfalto, le pasó para acabar en segunda plaza.
El de Castellar del Vallés intentó ir a por su compañero de equipo, pero el genio de Cervera ya no permitió que nadie le quitara su cuarta victoria seguida.
Ahora, al leridano ya no le queda más remedio que pensar en serio en el título, pues de Brno sale líder, con 213 puntos, 26 más que Pedrosa y 44 más que Lorenzo. Una carrera de diferencia sobre el segundo. Si alguien quiere impedir la primera corona de Márquez en la categoría reina, va a tener que sudarlo mucho.
Mientras tanto, el español Luis Salom (KTM) firmó la victoria en Moto3 por delante de Maverick Viñales (KTM) y del alemán Jonas Folger (Kalex KTM). En la general, el mallorquín aumenta en cinco puntos su ventaja sobre Viñales, que mantiene la segunda plaza.
Tras la cita en Brno, el ‘mexicano’ aumenta la distancia con respecto a sus perseguidores y se colocó con 208 puntos, 14 puntos más que Maverick (194) y 28 más que un Álex Rins (180).
Por último, el finlandés Mika Kallio (Kalex) se impuso en Moto2 por delante del japonés Takaaki Nakagami (Kalex) y del suizo Thomas Luthi (Suter), en una carrera sin españoles en el podio, pero en la que Pol Espargaró (Kalex), que concluyó en la cuarta posición, recortó unos cuentos puntos al británico Scott Redding (Kalex), que sigue al frente del Mundial y que solo pudo concluir octavo.
