«Los salarios no están bajando en España», sino que están «moderando su crecimiento». Esta fue la frase que retumbó ayer en el Congreso de los Diputados desde el mismo momento en que la pronunció el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro. «No es lo mismo caer que moderar el crecimiento», insistió durante la sesión de control en respuesta a una pregunta planteadas por el diputado de la Izquierda Plural y coordinador general de IU, Cayo Lara.
El titular de Hacienda subrayó que el «excesivo» crecimiento que experimentaron los salarios a comienzo de la crisis provocó que se destruyera mucho empleo en España. Ahora, en 2013, las pagas están creciendo «moderadamente» y, además, lo están haciendo en un año en el que la inflación podría acabar el ejercicio por debajo del 1%, recalcó el popular.
Así, Montoro defendió que es «compatible» moderar salarios y ganar poder adquisitivo y destacó que, gracias a esa mesura, «se están abriendo las puertas» a la recuperación económica. En este sentido, quiso alabar el comportamiento de los sindicatos en la negociación colectiva a la hora de fijar los incrementos salariales de los trabajadores.
Por su parte, el coordinador general de IU, Cayo Lara, reclamó a Montoro que «se ponga de acuerdo» con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que en Japón «estuvo pidiendo inversores para España porque los salarios están bajando», un argumento que, según el diputado de izquierdas, es «pobre y humillante».
No obstante, el Instituto Nacional de Estadística (INE) también tiene su propia estadística sobre la evolución de las mensualidades, que vincula esa cifra con el número de personas que están trabajando. «Dado que, lamentablemente, estamos perdiendo asalariados, es lógico que la estadística indique que baja la retribución de los mismos. Pero, de todas formas, hablamos de que el descenso en el segundo trimestre fue del 0,1%, una franja bastante pequeña», apostilló el político.
El valor de las cifras
Según el INE, el coste salarial se situó en 1.928 euros al mes en el segundo trimestre, un 0,6 por ciento menos que el año pasado.
Asimismo, el propio Ministerio que dirige Montoro contradice su generalización. Según Hacienda, el salario medio de las grandes empresas bajó un 0,3% en agosto, hasta los 1.897 euros.
Las compañías de gran tamaño no solo redujeron remuneraciones. Sus plantillas se recortaron un 2,1% respecto al año pasado, adelgazando hasta los 4,29 millones de empleados, mientras que sus ventas cayeron un 8,8%.
También desde el Banco de España se contradice la afirmación de que los sueldos no bajan. De hecho, considera que descenderán en el presente ejercicio un 0,1% en 2013, mientras que llegará al 0,4% en 2014.
En cualquier caso, las pagas que han registrado alguna subida lo han hecho siempre por debajo de la inflación, lo que supone en cualquier caso una importante pérdida de poder adquisitivo.
Cabe recordar en este contexto que el Gobierno central ha congelado de nuevo la mensualidad de los empleados públicos y que las pensiones solo subirán un 0,25%, lo que implicará una bajada del poder adquisitivo de los receptores de estas pagas.
