«La Iglesia en el siglo XX» fue el tema elegido por el historiador Maximiliano Barrio Gozalo para la segunda de las conferencias del trigésimo cuarto curso de Historia de Segovia organizado por la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce, en la que trazó algunos de los principales hitos del devenir histórico de la Iglesia en Segovia en el periodo que comprende desde la restauración monárquica de 1875 hasta el fin del pontificado del obispo Antonio Palenzuela en la diócesis segoviana en 1995.
Barrio Gozalo señaló que la iglesia jugó un importante papel en la sociedad segoviana en las tres primeras décadas del siglo XX, donde intentó recuperar el poder y el prestigio perdidos a finales del siglo XIX. Este proceso se vio truncado por la proclamación de la II República, donde el nuevo régimen chocó frontalmente con los intereses del clero, aunque el historiador segoviano señaló que tras la Guerra Civil, la llegada del franquismo devolvió el poder a la Iglesia y convirtió esta institución en «la guardiana de la sociedad», en palabras de
Barrio.
El historiador aseguró que la iglesia en Segovia fue adquiriendo cuotas de poder de forma progresiva en la sociedad a través de la potenciación del clero y de la influencia en el control de la enseñanza y de los comportamientos sociales, que se consolidaron de forma definitiva durante la dictadura del general Franco.
En el último tercio del siglo XX, la llegada del Concilio Vaticano II y la crisis generada por la secularización del clero en la década de los 70 fueron problemas que afectaron a la iglesia segoviana de forma esencial, y en este marco la llegada a la diócesis de Antonio Palenzuela resultó «providencial» para afrontar con éxito este problema.
En este sentido, señaló que el obispo segoviano, tildado de «progresista» en tono peyorativo por sus detractores, aseguraba que en la diócesis de Segovia «da igual ser conservador que progresista, porque lo importante es colaborar todos en solucionar los problemas sociales que existen».
