Juan Manuel Muñoz, presidente de la Agrupación de Comerciantes Segovianos (ACS) cumple diez años al frente de esta organización sectorial. Indica que en este tiempo el comercio está sufriendo una crisis económica que afecta de forma acusada al minorista, y sostiene que, además, se ha producido un giro de 180 grados en cuanto a la gestión del negocio.
“Estamos ante nuevos retos, nuevas fórmulas de venta, la eclosión de los grandes formatos comerciales está siendo espectacular y el resto por conseguir al cliente en estos momentos es muy agresivo”, sostiene Muñoz.
El también presidente de Conferco, la confederación que agrupa a las asociaciones comerciales de Castilla y León, reconoce que el comercio minorista, al que representan estas organizaciones empresariales, “no ha podido disponer, por el propio formato, de las mismas herramientas para poder competir en igualdad de condiciones”.
Desde la ACS, su responsable, no ve con malos ojos los cambios normativos producidos en los últimos años en materia de protección del consumidor, regulación de ventas y actividades comerciales, etc. pero sí cuestiona medidas que se ponen en marcha, a su juicio, porque algún dirigente político “presume que así va a cambiar el ritmo y nos va a ir mejor, vamos a crear empleo y, al final, no es una medida regulatoria, son cambios que no siempre son acertados y alteran las reglas del juego”.
La crisis está haciendo mella en el comercio de la provincia y Muñoz afirma que “nos llevan diciendo durante mucho tiempo que esto iba a tener un final y cada vez estamos asistiendo a caídas en las ventas más pronunciadas”.
En este sentido, señala que el comercio minorista es el único sector económico que en este tiempo de crisis económica no ha contado con medidas de estímulo específicas.
Por otro lado, aunque reconoce un baile de bajas y altas en el Régimen Especial de Autónomos de la Seguridad Social de personas que declaran como actividad el comercio, señala que es la consecuencia lógica del alto nivel de desempleo, lo que lleva a muchos parados a optar por el autoempleo. Sin embargo, considera que las medidas de ayuda a los emprendedores son poco ambiciosas. “Al final, si cuantificamos las bonificaciones a la Seguridad Social, suman poco más de 2.000 euros y esa ayuda no induce a montar un negocio, vienen bien, pero no son determinantes”, explica.
Por otro lado, aunque valora una Ley de apoyo a los emprendedores se pregunta “¿alguien me dice dónde hay medidas para mantener los negocios ya existentes? ¿Se está haciendo algo en ese sentido?”.
Aunque el presidente de la ACS calcula que en la provincia hay alrededor de un millar de comercios, echa en falta un Observatorio que pueda ofrecer una radiografía inmediata del sector en cada momento, una de las medidas que Conferco lleva reclamando a la Junta desde hace tiempo.
