Adiós profundo a la gran diva del cine español. La actriz y cantante Sara Montiel falleció ayer a los 85 años en su domicilio de Madrid debido a un problema de tensión arterial, según confirmaron fuentes gubernamentales. El cuerpo de la actriz fue trasladado, posteriormente, al tanatorio de San Isidro donde se instaló la capilla ardiente.
María Antonia Abad Fernández (Ciudad Real, 1928), conocida artísticamente como Sara Montiel, fue la primera actriz española en triunfar en Hollywood y saltó a la fama internacional por protagonizar El último cuplé y La violetera.
En total participó en cerca de 60 largometrajes y durante su etapa en Estados Unidos trabajó junto a actores de la talla de Gary Cooper, Burt Lancaster y Charles Bronson.
Rodó su última película hace casi 40 años, pero Saritísima mantuvo hasta el final su halo de diva glamourosa, ese que la convirtió en sex symbol del cine mundial de los años 50 y 60.
Su llamativa belleza fue siempre objeto de deseo y admiración. «Representa la inspiración máxima de un erotismo tranquilizador», dijo de ella el escritor español Terenci Moix.
«Estoy indignada con mi belleza», relató ella en alguna ocasión. «Qué handicap tengo yo, coño, por la belleza física; porque la crítica decía siempre que era preciosísima y nada de mi actuación», defendía la manchega, cuyos rasgos no solo enamoraron al espectador.
Figuras como el escritor Ernest Hemingway -quien le enseñó a fumar habanos de la forma sensual con la que luego cantaría Fumando espero al hombre que yo quiero- formaron parte de un haber sentimental plagado de conquistas: el dramaturgo Miguel Mihura, quien le enseñó a leer y con quien ella se quiso casar, el poeta León Felipe, el Premio Nobel de Medicina Severo Ochoa…
El director Anthony Mann, el productor José Vicente Ramírez Olalla y su gran amor, el fallecido industrial Pepe Tous -con quien adoptó a sus hijos Thais y Zeus-, fueron sus maridos.
El más reciente fue el cubano Tony Hernández, 43 años más joven que ella y con el que se casó por lo civil en octubre de 2002.
Medio centenar de filmes hicieron merecedora de importantes premios a aquella española de ojos rasgados, pelo oscuro, labios carnosos y figura sensual que con 20 años emigró a México y triunfó en la meca del cine.
«Varietés, La violetera y El último cuplé son mis tres mejores películas. No lo digo yo, lo dice (el director Francis Ford) Coppola», defendió ella en alguna ocasión.
Mientras tanto, le tomó gusto a la música y comenzó una carrera paralela como cantante. Su voz se escuchó en sus películas y en casi una treintena de discos. Son míticas sus interpretaciones de Fumando espero y Bésame mucho.
El mundo del cine, la cultura, la interpretación y la política tuvo palabras elogiosas nada más conocerse el fatal desenlace. Así, su hijo, Zeus, visiblemente afectado, señaló que «mi madre dejará un gran recuerdo como una gran estrella tanto aquí como en América».
Por su parte, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, envió un telegrama de pésame a la familia, en donde indicó que Sara Montiel llegó a convertirse en «una leyenda» y en un «fenómeno social» y fue «admirada por generaciones de españoles».
Los preparativos del sepelio comenzarán hoy a las 10,00 horas con una misa privada en el Tanatorio de San Isidro, para iniciar a continuación un cortejo fúnebre con los restos mortales de la actriz, que recorrerá durante una hora y media las calles del centro de la capital, coincidiendo con la proyección en la madrileña plaza de Callao de dos de sus películas más emblemáticas (El último cuplé y La violetera), hasta su llegada al cementerio de San Justo, donde recibirá sepultura.
La comitiva arrancará a las 11,30 horas en dirección a la plaza de Callao, pasando por la Gran Vía madrileña, para dirigirse a continuación por la calle Atocha. El último adiós tendrá lugar a las 13,00 horas con el entierro de la actriz.
