Los secretarios generales de CCOO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, respectivamente, denunciaron ayer que las políticas de austeridad suponen un «suicidio» en términos sociales y de empleo, y afirmaron que las movilizaciones convocadas por la Cumbre Social «son una magnífica oportunidad para expresar el rechazo a las planteamientos del Gobierno y para pedir la reactivación del empleo y la democracia».
Momentos previos a la manifestación de Madrid Contra el paro, y por la regeneración de la democracia, los dirigentes sindicales criticaron que Europa siga «empecinada» en mantener el recorte del gasto que, «a todas luces», están demostrando su «ineficacia».
Así, el representante de CCOO señaló que en la UE «están decididos a mantener por toda una década, hasta 2020, las políticas de austeridad que se traducen en ajustes y en el deterioro del marco de convivencia y de los derechos del mundo laboral, con ese corolario de desempleo creciente que en España crece de forma imparable».
Toxo señaló, también, que en el país «se dan cita los peores elementos que se puede dar en el marco de una crisis». Así, comparó la situación vivida con «una tormenta perfecta» que, a su juicio, «anuncia el fin de un ciclo» ya que la recesión trae consigo «una crisis social, de empleo y democrática que, es política e institucional».
Según apuntó Méndez, esta movilización es «una expresión de rechazo contra la política del Ejecutivo que está basada en falsedades y está provocando un aumento de la destrucción de trabajo, un incremento de las desigualdades y la pobreza y un alejamiento de los ciudadanos de las instituciones, cuando con motivo de la crisis es más necesario un acercamiento».
«Las protestas son una expresión rotunda de rechazo un paro brutal», destacó el líder de UGT, que alertó de que se está registrando un incremento del rechazo a la corrupción y un «sí rotundo» a las políticas por el empleo, de derechos sociales y de regeneración democrática.
Preguntados por si contemplan la convocatoria de una huelga, los líderes sindicales aseguraron que no la descartan aunque subrayaron que «no está en la agenda» por el momento.
Y es que miles de personas salieron, una vez más, a las calles de diferentes ciudades españolas para manifestarse contra los recortes sociales y solicitar una regeneración democrática y nuevas políticas económicas. En total, los convocantes estimaron que más de 300.000 ciudadanos en todo el país acudieron a la llamada de Cumbre Social.
