La Consejería de Sanidad y las cuatro universidades públicas aumentarán el seguimiento de los casi 4.000 estudiantes que hacen prácticas clínicas y que ocupan las plazas propuestas en los hospitales y centros de salud. Con ello se mejorará la formación de los alumnos de los diferentes ámbitos de las Ciencias de la Salud, lo que permitirá la adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior, cuya regulación otorga más importancia a la formación práctica de los estudiantes, a la que actualmente dedican en torno a uno de los cuatro años de carrera, como sucede en el caso de Enfermería.
Este nuevo reto es posible gracias al convenio que ayer suscribieron el consejero de Sanidad, Antonio Sáez, con los rectores de las las cuatro universidades públicas y que permitirá la colaboración docente para la formación clínica y sanitaria de los estudiantes de Medicina, Enfermería, Farmacia Fisioterapia, Nutricionista, Odontología y demás titulaciones de la rama. Así, los estudiantes de grado, máster y doctorado podrán formarse en centros e instituciones sanitarias dependientes de la Gerencia Regional de Salud.
La principal finalidad del convenio es garantizar la calidad de la formación práctica mediante la coordinación y el seguimiento institucional y a través de la implicación y motivación de los profesionales, según explicó Sáez.
La firma de este acuerdo supone modificar una cláusula del convenio marco de colaboración suscrito en septiembre de 2009 entre la Gerencia Regional de Salud y las cuatro universidades.
En este sentido, los conciertos específicos que se suscriban con cada una de las entidades académicas detallarán los servicios sanitarios, sociosanitarios y no sanitarios de la Gerencia, así como los centros, departamentos e institutos universitarios de investigación que con ellos se relacionan.
En total, la capacidad docente de los centros sanitarios de Castilla y León rondará los 4.000 alumnos por día para los estudios de grado, que en la UBU afectará a Enfermería y Terapia Ocupacional; en León realizarán las prácticas los estudiantes de Enfermería y Fisioterapia; en el caso de la USAL afecta a Medicina, Enfermería, Odontología, Fisioterapia, Terapia Ocupacional y Farmacia; y en cuanto a la UVA, será para Medicina, Enfermería, Fisioterapia, Logopedia y Nutrición Humana y Dietética. Además, se incluirán las prácticas para los estudiantes de postgrado en títulos relacionados.
Por otra parte, se firmó también un convenio marco para el desarrollo del programa ‘Universidad saludable’, que persigue la sensibilidad de la población para fomentar hábitos de vida saludables que ayuden a prevenir la enfermedad.
Las actuaciones que se desarrollarán se dirigen hacia la promoción, entre la sociedad universitaria, de una buena alimentación; la prevención del consumo de tabaco, alcohol y otras drogas; la promoción de la salud mental; la prevención del sedentarismo y promoción de la actividad física; la educación sexual y la prevención del VIH y otras enfermedades de transmisión sexual y la prevención de accidentes. «La población universitaria es una población ‘diana’, por su edad y función, y requiere tomar decisiones específicas para complementar sus conocimientos», manifestó Sáez.
