La Gimnástica Segoviana sumó en La Albuera un triunfo que le viene de maravilla para afrontar la semana del parón liguero. El conjunto de Abraham García, al que las lesiones comienzan a pasar factura, hizo lo que tenía que hacer en la primera parte ante un Atlético Bembibre que en el primer tiempo se dedicó a correr sin demasiado sentido, y a dar patadas con mucho conocimiento. En el segundo tiempo, cuando el conjunto berciano comenzó a parecerse al rocoso y buen equipo que suele dirigir Fernando Ministro, los azulgrana guardaron la ropa y tras recibir un par de ocasiones claras de gol que salvó Facundo, dejaron morir el encuentro sin mayores daños.
Todo lo bueno del partido para los gimnásticos sucedió en la primera mitad, y en ella, lo mejor pasó en el minuto cuatro, cuando Dani Arribas recogió un balón suelto en el pico del área grande, se perfiló con la izquierda, y envió un lanzamiento ‘marca de la casa’ que entró por el palo largo de la portería de Ivanildo. Era la primera llegada al área de la Segoviana, que sofocaba así las ansias de un Bembibre que había salido con una cierta ambición a La Albuera.
Lo que no se esperaba era que el gol apagara tanto al conjunto berciano que éste se pasó todo el primer tiempo consumido por su propia impotencia, llegando tarde a todos los balones, y mostrándose absolutamente vulnerable por las alas, sobre todo por la derecha, donde volaban tanto Kike como Guille Duque, quien firmó su mejor partido desde que está en el primer equipo, rápido en el desborde, contundente en defensa, muy bien conjuntado con sus compañeros, y físicamente el mejor del encuentro para los locales.
Con Dani Calleja metido en el centro para ayudar en la salida del balón, cada ataque azulgrana moría dentro del área de Ivanildo, cuando no terminaba con una ocasión para marcar. Así, no fue de extrañar que cumplido el primer cuarto de hora de encuentro, el técnico del equipo visitante, cansado de dar voces a sus jugadores, pusiera a su banquillo a calentar. Eso, y perseguir sombras desde que se inició el encuentro, provocó que los futbolistas visitantes elevaran bastantes puntos su nivel de agresividad sobre el campo, aunque eso no se tradujera en nada positivo para sus intereses, porque a pesar de los ‘recados’ (que no fueron pocos) que recibían los azulgranas, durante los primeros 45 minutos los locales aguantaron bien, y si no hubiera sido por el apagón que suele sufrir la Segoviana en los últimos metros, el resultado podría haber sido mucho más abultado para los intereses locales con la llegada del descanso.
Lo más peligroso que hizo el Bembibre en el primer tiempo, aparte de una fea entrada por detrás a Dani Calleja en el centro del campo, fue una internada de Aleixo por la banda derecha, cuyo centro fue detenido por Facundo. Tiros a puerta, cero; llegadas al área, cero; faltas, doscientas. Con ese bagaje, era más que normal que la Segoviana no solo fuera ganando el partido, sino que el 1-0 se hubiera quedado muy corto para lo que el choque estaba siendo hasta ese momento.
DE MÁS A MENOS, Y VICEVERSA Con ese bagaje del primer tiempo, era casi hasta normal que Ministro hiciera cambiar a su equipo de imagen tras el descanso, y lo cierto fue que el técnico berciano lo consiguió sorprendiendo a propios y extraños realizando los tres cambios en el descanso. Este hecho, unida a la ‘charla’ que el entrenador mantuvo con sus jugadores en el vestuario, le hizo cambiar la cara al Bembibre de una manera radical, casi tanto como la de la Segoviana, que en la reanudación se pareció bastante poco al equipo veloz y con mucho desborde del primer tiempo.
Los locales comenzaron a pasar por ciertos apuros a la hora de sacar la pelota, ya que la presión rival sí conseguía poner en dificultades a los jugadores segovianos. Así, no tardaron en llegar las acciones peligrosas de los visitantes, protagonizadas por Aleixo, el hermano del azulgrana Ayrton, que perdió la partida ante Facundo en las dos más claras. La primera, tras una cabalgada por la banda derecha de Cueto cuyo envío al área recibió Aleixo, que prefirió lanzar a portería en lugar de pemitir que rematara Dani Martínez en mejor posición. En la segunda, la buena acción defensiva de Chema impidió un primer remate, siendo el segundo enviado por el portero azulgrana a saque de esquina en la mejor intervención del partido.
Recuperado del susto, el equipo local quiso serenar los ánimos del partido fortaleciendo el centro del campo tras meter a Ayrton por Kike y bajar a Dani Arribas al interior zurdo, poner un poco más de juego de toque con Rubén por Domingo, y amenazar al contragolpe con la entrada de Fernán. Abraham García logró lo primero, porque el Bembibre no volvió a acercarse con más peligro que en las dos acciones anteriormente narradas, logró a medias lo segundo, hasta que a Dani Calleja le duró el resuello por la banda izquierda, y se quedó a las puertas en lo tercero, porque Fernán, salvando un par de slaloms sin mayores consecuencias no terminó de verse bien en el partido.
Así que los minutos fueron pasando sin mayores urgencias para la Segoviana, Facundo dominó en el juego aéreo con mucha solvencia, la defensa azulgrana fue contundente cuando tuvo que serlo, y cuando el árbitro señaló el final del duelo, la sensación en la grada era que el mismo había terminado muchos minutos antes. El equipo azulgrana hizo los deberes a tiempo, salvó la victoria ante un oponente que fue de menos a más, y llega al parón liguero bien situado en la clasificación, a la espera de los compromisos más exigentes de la primera vuelta.
GIMNÁSTICA SEGOVIANA: Facundo, Guille, Víctor Pérez, Chema, Anel, Manu, Domingo (Rubén, m.64), Kike (Ayrton, m.60), Dani Arribas, Dani Calleja y Quino (Fernán, m.72).
ATLÉTICO BEMBIBRE: Ivanildo, Tano, Jesús (Viti, m.46), Espi, Willy (Rubén, m.46), Yeison, Cueto, José Manuel (Meléndez, m.46), Aleixo, Dani Martínez y Óscar.
ÁRBITRO: Cuesta Revilla, asistido en las bandas por Ibáñez y Peña, de Burgos. Mostró tarjetas amarillas a Manu, Dani Arribas y Ayrton por los locales, y a Tano, Aleixo y Meléndez por los visitantes.
INCIDENCIAS: Encuentro correspondiente a la undécima jornada de Liga en el grupo octavo de la Tercera División, disputado en el campo municipal de La Albuera, con la presencia de 548 espectadores, según informó el club.
