La Consejería de Sanidad de la Junta ha reducido su presupuesto desde el 2010 un 6,96 por ciento, al pasar de los 1.360 euros por habitante de 2010, a los 1.265 de este año, recorte que contrasta con el 11,37 por ciento registrado en el conjunto de comunidades, que en este periodo ha pasado de los 1.343 euros a los 1.191.
Teniendo en cuenta estos datos elaborados por la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública, Castilla y León ha sido la quinta comunidad que menos ha reducido las partidas de sus presupuestos destinados a sanidad, por detrás de Madrid (-1,25 por ciento), Cantabria (-3,40 por ciento), Baleares (-3,66 por ciento) y País Vasco (-4,39 por ciento). En gasto absoluto, los 1.265 euros por habitante previsto para este año convierten a la comunidad en la quinta más inversora y sólo por detrás de País Vasco (1.551), Navarrra (1.418), Asturias (1.370) y Cantabria (1.301).
En Castilla y León el descenso más destacado se ha registrado entre 2012 y 2013, cuando se perdieron 70 euros, al pasar de los 1.353 a los 1.265. Entre 2010 y 2011 las reducción fue de algo más de 12 euros, mientras que entre 2011 y 2012 se produjo un incremento de algo más de cuatro euros.
Según el estudio, los presupuestos sanitarios decrecen por tercer año consecutivo en 2013, «siendo globalmente insuficientes y evidenciando que la crisis la esta pagando la Sanidad Pública. No puede hablarse de problemas de insostenibilidad de la Sanidad Pública, a la que se dedican presupuestos cada vez menores, sino de una sistemática infrapresupuestación de la misma, lo que provoca problemas asistenciales cada vez mas importantes», destaca el informe.
