“Personas que cuidan de personas”. El slogan comercial de una conocida compañía de seguros fue lo primero que al informador se le vino a la cabeza cuando pisó la cancha del pabellón Pedro Delgado, y vio a los deportistas del Encuentro regional de pruebas motrices ‘Juntos lo Logramos’, participando en las diversas pruebas programadas mientras eran asistidos por los voluntarios que en perfecta sincronía se ocupaban de que nada les faltara para afrontar el Encuentro programado por la Federación Polideportiva de Discapacitados de Castilla y León (Fecledmi).
Pero la sensación fue cambiando con el paso de los minutos. Ya no eran “personas que cuidan de personas”, sino “personas que se superan”. Porque lo que brilló con luz propia sobre el parquet del pabellón segoviano fue el afán de superación. Sin duda, el más importante fue el de los discapacitados intelectuales que en torno a los 70 llegados de las diferentes provincias de Castilla y León tomaron parte en todas las pruebas, mostrando un espíritu competitivo ciertamente especial. Porque no se trataba de competir contra el compañero, sino contra uno mismo, intentando hacerlo mejor en cada intento. Incluso no faltaron los que, en el afán de mejorar sus puntuaciones, apostaron por la picardía, aunque sin abusar tampoco. ¿Y qué importa si de lo único que se trata es de participar?
Todos voluntarios
Y, siendo los más importantes los deportistas, no se puede olvidar a los entrenadores y los voluntarios que cedieron su tiempo para asistir y ayudar a los participantes, ya no solo en la competición, sino también en muchos casos en su vida diaria. El de ayer fue un ejemplo más de que no hay mejor forma de invertir el tiempo que en ayudar a los demás. Hasta varios de los integrantes de los Hermanos de la Cruz Blanca echaron una mano como voluntarios en alguna de las pruebas. Difícil encontrar otro lugar donde hubiera más espíritu deportivo y solidario.
Desde las once de la mañana, aunque desde dos horas antes los voluntarios ya estuvieron preparándolo todo, los deportistas sus habilidades. Los zamoranos del Asprosub más el equipo de Benavente, Virgen de la Vega, los de Autismo y Deporte de Burgos, así como con los vallisoletanos del San Juan de Dios, del Asprona y del Padre Zegrí, compitieron y compartieron actividad con los locales del Apadefim, junto con los del Club Deportivo San Cebrián de Palencia y Nuestra Señora del Valle de La Bañeza.
El campeonato se dividió en dos cuadros en función del grado de discapacidad de los deportistas, disponiendo un total de veinte pruebas, repartidas en diez por cada nivel, comenzando por los juegos más tradicionales, como los bolos, hasta los de élite como el fútbol o el baloncesto, pasando por el atletismo, o la gimnasia, y sin olvidar otros juegos específicamente diseñados para adaptarse a las características de los deportistas, que durante más de dos horas pasaron por todas las rotaciones realizando los ejercicios, y tuvieron la oportunidad de aplaudir a los ganadores en la entrega de premios, aunque la realidad fue que quien verdaderamente ganó fue el deporte como afán de superación.
