El Gobierno de Chipre y la troika -Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional- acordaron ayer la aplicación de una quita del 20% a los depósitos que superen los 100.000 euros y que se encuentren en el Banco de Chipre, principal entidad bancaria del país.
Además se aplicaría una tasa del 4% a las que rebasen dicha cantidad y que estén en otros bancos, según indicó un cargo público chipriota.
Según esta fuente, también se descarta la opción de aplicar un impuesto a los fondos de pensiones nacionalizados como parte del plan de rescate, la postura que defendía Alemania.
El acuerdo se produjo horas antes de que el presidente del país, el conservador Nikos Anastasiadis, viajara a Bruselas para reunirse con el Eurogrupo que celebrará, a partir de las 18,00 horas de hoy, una reunión extraordinaria con el fin de tratar de cerrar un rescate que evite la bancarrota de la isla y su salida del euro.
El encuentro tendrá lugar un día antes de que concluya el plazo que dio el BCE para cortar la liquidez de emergencia a los bancos chipriotas.
La convocatoria oficial de la reunión extraordinaria fue anunciada por su presidente, Jeroen Dijsselbloem, en su cuenta de Twitter, y es un signo de que el acuerdo entre la troika y el Gobierno de Nicosia está cerca.
Por su parte, el ministro de Finanzas chipriota, Michalis Sarris, señaló que «hay avances verdaderos. Hemos presentado un programa amplio a la troika y esperamos que sea aceptado».
Los ministros de Economía de la Eurozona examinarán si el plan B preparado por las autoridades chipriotas cumple las dos condiciones exigidas por la UE para desbloquear el crédito. En primer lugar, la UE quiere limitar la ayuda a la isla a 10.000 millones de euros -frente a los 17.000 millones de euros que pedía el Gobierno de Nicosia, equivalentes al 100% del PIB del país-. El resto del dinero deberán aportarlo los propios chipriotas. La segunda condición es que la deuda de Chipre no deberá superar el 100% del PIB en 2020, el umbral que el Eurogrupo considera sostenible.
Dos leyes esenciales
El Parlamento nacional aprobó el pasado viernes las dos leyes exigidas por la UE para restringir la libre circulación de capitales y para liquidar los bancos con problemas. La primera de ellas permitirá mantener los controles sobre la retirada de depósitos a partir del martes, cuando está previsto que se reabran los bancos.
La segunda norma tiene como objetivo facilitar la reestructuración la segunda entidad del país, Laiki, imponiendo fuertes pérdidas a los grandes depositantes, pero protegiendo las cuentas de menos de 100.000 euros. El Parlamento chipriota aprobó, además, la creación de un fondo de solidaridad que tiene como fin financiar parte de su contribución al rescate.
Todo ello con el objetivo de alcanzar los 5.800 millones de euros de financiación adicional requeridos por la troika para desbloquear el recate del país valorado en 10.000 millones de euros.
La crisis de la isla mediterránea se ha agravado la última semana tras la ayuda aprobada por el Eurogrupo el pasado sábado, que incluía una tasa del 6,75% para las cuentas de menos de 100.000 euros y del 9,9% para las superiores.
