La escudería Ferrari presentó ayer su F138, el monoplaza con el que espera acercarse en prestaciones a sus dos grandes rivales, Red Bull y McLaren, y que es una evolución del anterior, aunque en Maranello han realizado un intenso trabajo para mejorar su rendimiento.
El monoplaza número 59 del ‘Cavallino Rampante’ fue desvelado en las instalaciones de Maranello con la presencia de Fernando Alonso y el brasileño Felipe Massa, el director deportivo, Stefano Domenicali, y el presidente, Luca di Cordero Montezemolo, los cuales se mostraron ilusionados de cara a este nuevo proyecto.
Y es que los ‘bólidos rojos’ esperan acabar con dos años muy discretos en cuanto a rendimiento de sus coches, lejos de las prestaciones de Red Bull y McLaren, que han impedido que el piloto asturiano haya podido competir en mejores condiciones, aunque haya llegado en dos ocasiones a la última carrera con serias opciones de ser campeón. Al menos, el monoplaza de 2012 fue increíblemente fiable, pero no fue capaz prácticamente de estar a la altura de los mejores en las calificaciones.
Por ello, en Maranello se han afanado en dar con un coche competitivo desde el primer momento que se ponga en pista, el próximo lunes en el circuito de Jerez de la Frontera, donde no estará Alonso y sí Massa y De la Rosa, para llegar con las mejores sensaciones al inicio del Mundial en Melbourne el próximo 17 de marzo.
Ferrari ha diseñado un monoplaza que mantiene el concepto fundamental de su predecesor, aunque, cada parte ha sido revisada con el fin de maximizar las prestaciones. Dadas las escasas modificaciones reglamentarias para esta campaña, ha repetido la configuración de sus suspensiones, aunque en las delanteras se ha trabajado para mejorar la aerodinámica.
La carrocería ha sido rediseñada para los cambios de estos posicionamientos y la conformación de los escapes, y la parte trasera es más estrecha y más reducida que la última, mientras que los alerones son evoluciones del F2012, pero la escudería advirtió que se modificará el paquete aerodinámico antes del GP de Australia.
El DRS ha sido revisado y optimizado para sacarle más partido y el sistema KERS ha reducido su peso y tamaño.
Con tan solo 12 días de pruebas disponibles, la escudería italiana aseguró que usará las tres sesiones -en Jerez de la Frontera y Barcelona- para entender el comportamiento del coche y adaptarse a los nuevos neumáticos que proporcionará Pirelli.
