El alemán Sebastian Vettel dio ayer un paso de gigante hacia su cuarto Mundial de Fórmula Uno al lograr en el Gran Premio de Corea del Sur su cuarta victoria consecutiva, por delante de los Lotus de Kimi Raikkonen y de Romain Grosjean.
El sexto puesto del español Fernando Alonso, segundo de la clasificación, deja abierta la posibilidad de que el piloto de Red Bull se proclame campeón del Mundo el próximo fin de semana en el Gran Premio de Japón. Si gana y el asturiano queda por detrás del octavo puesto, se alzará con su cuarto título seguido.
Vettel, que dominó de principio a fin una caótica carrera en el circuito de Yeongam, tiene 77 puntos de ventaja al frente de la tabla mundial gracias a sus ocho victorias en las 14 pruebas disputadas cuando aún restan cinco por celebrarse.
El ovetense, consciente de que su Ferrari está un escalón por debajo del Red Bull, aseguró el pasado sábado que jugaría sus cartas en la curva tres. Sin embargo, en vez de adelantar, el de Ferrari fue desviado por un trompo de su compañero Felipe Massa y perdió el quinto puesto en beneficio del alemán Nico Hülkenberg.
Tras ver la bandera a cuadros en sexta posición, el español admitió que sus posibilidades de ganar el título son escasas: «La situación no va a cambiar de la noche al día».
Por otro lado, Hülkenberg fue un hueso duro de roer. Y no solo para el piloto de Ferrari. A bordo de un sorprendentemente rápido Sauber, el germano finalizó cuarto, su mejor resultado de la temporada, después de aguantar las embestidas finales del Mercedes de Lewis Hamilton y de Alonso.
Cuando Vettel dominaba con firmeza la carrera en la vuelta 42, un reventón por desgaste del neumático delantero derecho del McLaren del mexicano Sergio Pérez obligó a entrar al coche de seguridad. Apenas reanudado el Gran Premio, el ‘safety car’ tuvo que volver a entrar en pista por un incendio en el Red Bull de Mark Webber. El australiano, que partió decimotercero por una sanción de 10 puestos, abandonó en la vuelta 37 con su bólido en llamas.
La situación benefició a Raikkonen, que escaló del séptimo al tercer lugar para luego adelantar a su compañero Grosjean. El finlandés, que salió noveno, sumó 18 puntos y desplazó a Hamilton del tercer lugar de la clasificación.
Sin embargo, el ritmo de su Lotus no fue suficiente para alcanzar a Vettel, imparable en Corea del Sur. Es la tercera victoria consecutiva de Vettel en Yeongam y su vigésimo triunfo en Asia, donde dentro de siete días puede meterse en el bolsillo su cuarto título.
El mexicano Pérez terminó décimo, seguido por el Sauber de su compatriota Esteban Gutiérrez, que no pudo aprovechar su octava posición del sábado.
El venezolano Pastor Maldonado finalizó decimotercero, justo detrás de su compañero en Williams, el finlandés Valtteri Bottas.
Por otro lado, el piloto de Mercedes Nico Rosberg defendió su ataque verbal contra el campeón mundial, Sebastian Vettel. «Lo hice muy conscientemente», dijo el alemán.
que calificó de «descolgado y muy inadecuado» un comentario del líder tras su victoria en Singapur.
El piloto de Red Bull había explicado que su triunfo fue gracias al trabajo duro de su equipo. «Mientras otros se tocan los huevos (no hacen nada) en la piscina el viernes por la mañana, nosotros seguimos trabajado para realizar una buena carrera», indicó. «Su crítica se dirigió a todos» y por lo tanto también a los miembros del equipo Mercedes, subrayó. «Para que mi auto sea rápido, ellos tienen que matarse trabajando. Eso no fue correcto», aseveró.
Rosberg indicó que esto ya se lo trasladó personalmente a su compatriota, pero quería hacer también pública su opinión. «Para mí era importante que lo sepan más personas que solo él y yo. A veces hay que llevar a los medios las cosas equivocadas», argumentó el piloto de Mercedes.
