La deuda pública escaló al 86,9% del PIB hasta febrero y en los dos primeros meses del año se incrementó en 29.491 millones de euros, hasta alcanzar un volumen total de 913.602 millones, la cifra más alta de toda la serie histórica, que arranca en 1990, según los datos facilitados ayer por el Banco de España.
Solo en febrero, el endeudamiento de las administraciones públicas se incrementó en 17.598 millones de euros frente a enero, que fue de 896.004 millones, y con respecto al mismo mes de 2012 ha repuntado un 19,6%, 149.861 millones de euros más.
Del total del déficit hasta dicha fecha, 85.141 millones correspondían a valores a corto plazo, casi 1.000 millones más que en enero, pero el grueso sigue colocado en valores a medio y largo plazo, hasta un total de 610.626 millones, 13.000 más que el mes anterior.
Por su parte, los créditos no comerciales en manos de los entes públicos sumaban hasta febrero 217.834 millones de euros, algo más de 3.000 millones por encima de la cifra registrada en el mes precedente.
Para el conjunto de 2013, el Gobierno ha estimado que el déficit se situará en el 90,5% del PIB, previsión que puede ser superada si el endeudamiento avanza al ritmo que lo ha hecho en los dos primeros meses de este ejercicio.
Por otro lado, la Federación Española de Centros Tecnológicos (Fedit) ha estimado que la deuda contraída por las autonomías con estos organismos de investigación asciende a 140 millones de euros, lo que supone un 10% más que en 2012.
Para Fedit, la no inclusión de los centros tecnológicos en el Plan de Pago a Proveedores impulsado por el Ejecitovp el año pasado está llevando a muchos de estos a una situación «difícilmente sostenible».
Por esta razón, Fedit reclama que de «forma urgente» se establezcan medidas que favorezcan que las regiones deudoras puedan hacer frente al abono de los trabajos desarrollados y debidamente justificados desde «hace ya años» por Fedit.
«La preocupación es máxima ya que los centros están afrontando las consecuencias con duras decisiones, a pesar de que sus resultados estén demostrando que son capaces de mejorar los niveles de competitividad de las empresas con las que trabajan», aseguró la federación.
En concreto, la organización señaló que el 30% de la I+D empresarial española se desarrolla en los centros tecnológicos y representan un motor de repunte económico que no se puede «frenar».
Por otro lado, el Tesoro Público consiguió ayer mantener la buena racha de las últimas subastas y colocó 4.714 millones de euros en bonos y obligaciones, más de lo previsto, a tipos más bajos que en la anterior ocasión.
De esta forma, el organismo volvió a superar sus objetivos de emisión, ya que esperaba captar entre 3.500 y 4.500 millones. La demanda, por su parte, fue muy alta y rozó los 12.400 millones.
Los malos augurios del FMI no parece haber afectado a los inversores, que han seguido apostando por la deuda española esta semana. Esta situación ha permitido que la prima de riesgo se situara al cierre de la sesión en 340 puntos.
