La secretaria general de la Confederación Europea de Sindicatos (CES), Bernadette Ségol, y los líderes de UGT, CCOO y USO, Cándido Méndez, Ignacio Fernández Toxo y Julio Salazar, respectivamente, hicieron ayer frente común apoyando al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y le pidieron «valor político» para abordar en la próxima Cumbre Europea, que se celebrará el 27 y 28 de junio, un plan que estimule el crecimiento económico y el empleo tras constatarse el «fracaso» de las políticas de austeridad.
Los dirigentes sindicales hicieron esta petición durante la reunión que celebró en el Palacio de la Moncloa con el líder popular y la ministra Fátima Báñez.
En rueda de prensa tras este encuentro, que duró algo más de hora y media, los líderes sindicales destacaron que Europa necesita «acciones fuertes y sólidas» para cambiar el rumbo de sus políticas hacia el crecimiento y la creación de empleo, al tiempo que resaltaron la «sintonía» que hay entre la CES y el Gobierno español en determinadas cuestiones. En este sentido, Méndez, Toxo y Ségol resaltaron que Rajoy comparte con los sindicatos la necesidad de que de esta Cumbre salgan contenidos y mensajes «concretos», sobre todo en relación al paro juvenil, para evitar lo ocurrido en otras citas similares, que acabaron en meras «palabras vacías» y en «agua de borrajas».
Méndez señaló que su «impresión personal» es que el presidente del Ejecutivo ha cambiado «su posición de arrastre» hacia las consignas de la UE por una «posición de resistencia», porque entiende que el retraso de Europa en la toma de decisiones «está generando problemas».
Pese a ello, no le ven dispuesto a dar la batalla en la UE por el programa de recuperación económica que reclama el movimiento sindical europeo. «En esto no podemos estar satisfechos, porque el Gobierno español no ve posible esta batalla», remarcó Toxo.
De hecho, el dirigente de CCOO, a la sazón presidente de la CES, cree que la posición de Rajoy es más bien «posibilista», centrada en «salir lo mejor parado» en las cuestiones que van a debatirse. A ello hay que añadir, según él, que las elecciones en Alemania están «pesando como una losa» sobre el desarrollo de la Cumbre.
Asimismo, los líderes sindicales dijeron compartir con el presidente del Gabinete su preocupación porque, si esto sigue así, el Parlamento Europeo irá cambiando su composición e incorporando partidos con posiciones «antieuropeístas». Los representantes de los trabajadores definieron la reunión como un «intercambio sincero y constructivo», al igual que la ministra de Empleo, Fátima Báñez, que subrayó al término de la misma que el Gobierno español dará la batalla «durante toda la semana» por los temas de los que ya se viene hablando: la unión bancaria, la financiación de las pymes y los 6.000 millones de euros comprometidos para combatir el desempleo juvenil.
Los sindicatos consideraron este dinero insuficiente y coinciden con el Ejecutivo en que debe liberarse cuanto antes. La idea que defenderá el Partido Popular, subrayó la ministra, es que estos fondos lleguen en 2014 y 2015.
De esos 6.000 millones, a España le corresponden entre 1.500 y 2.000, a los que hay que sumar, según Báñez, los 3.500 millones de la Estrategia de Empleo Joven.
Así las cosas, los sindicatos entienden que, a la vista del borrador de la Cumbre, «se van perfilando unas conclusiones que defraudarán las amplias expectativas que se habían generado en la semanas previas».
Por otro lado, Méndez afirmó que le insistieron al presidente del Ejecutivo en que hay que evitar cambiar dos años de demora en el cumplimiento del objetivo de déficit por más reformas estructurales. «Por ese camino no nos debemos adentrar», remarcó.
