“ No me gustan las etiquetas”. Con esta frase María Toledo quiere dejar claro desde el principio su intención de reivindicar un estilo propio en el que se ha introducido con fuerza en el difícil mundo del flamenco. No es andaluza ni pertenece a ninguna estirpe flamenca de rancio abolengo, pero esta toledana ha conseguido el respeto y el reconocimiento del público y la crítica, avalado con algunos de los más prestigiosos premios nacionales del género.
El ciclo “Acústicos” del Teatro Juan Bravo trae hoy a esta peculiar artista, que llega con “Uñas rojas”, su último trabajo discográfico bajo el brazo, con la canción “Dame una oportunidad” como exitosa tarjeta de presentación.
Toledo asegura que el concierto de Segovia será “de alma y raíz”, en el que habrá música “para todo tipo de públicos”, siempre con el flamenco como eje y guía. De este modo, habrá tiempo para los palos mas clásicos y para las canciones de fusión, en las que ha colaborado con artistas de la talla de Miguel Poveda o Antonio Carmona.
La artista lleva apenas cuatro años en el mundo de la música, pero ya ha conseguido éxitos importantes que le han llevado a conseguir premios como el Premio Novel en el Festival de Cante de las Minas, el primer Premio Bienal de Cádiz o el primer Premio Cantes de Compás en Mairena del Alcor.
Para Toledo el piano es un instrumento “tan flamenco como la guitarra” y para ella es como “mi eterno marido al que le doy todo y que nunca me falla”. Pese a ello, no duda en acompañarse en sus conciertos de la guitarra, el cajón flamenco y el violín con el que consigue mejorar sensiblemente sus prestaciones sobre el escenario.
En cuanto a su elección de este estilo, asegura que su llegada al flamenco “no ha sido nada impuesto, y era algo que siempre he llevado en la sangre y que fui combinando con mis estudios de conservatorio y de Derecho hasta que finalmente decidí orientarme y lanzarme a cantar con el piano, animada por mi madrina María Jiménez”.
En su disco “Uñas rojas”, Toledo reivindica su condición de mujer, flamenca y pianista pero sin planteamientos contra nadie. En este sentido, asegura que a la mujer “hay que ensalzarla, pero no hay que dejarse llevar por las apariencias”.
De cara al futuro, Toledo considera que los artistas flamencos de su generación como Poveda, La Shica, Arcángel o Manuel Carrasco “estamos dando una nueva oportunidad al género, porque intentamos que aquel que no lo conoce se acerque a él y puedan ver y admirar las fuentes en las que todos hemos bebido”.
