El piloto español Jorge Lorenzo habló ayer sobre la polémica que envuelve a su relación con su compañero de equipo, Valentino Rossi, y aseguró que ni antes eran enemigos ni ahora son amigos, aunque reconoció que han «madurado respecto a hace unos años», lo que les ha permitido poder «trabajar juntos».
«Ahora podemos hacer equipo, pero hablar de amistad es un término un poco fuerte. Valentino y yo ni éramos enemigos antes ni somos amigos ahora. Teniendo en cuenta lo competitivos que somos y lo mucho que queremos ganar», afirmó en una entrevista.
Aún así, el mallorquín precisó que eso no quiere decir que no se respeten y aprecien. «Tal vez antes el componente de nuestro orgullo y nuestro ego era demasiado fuerte, pero ahora está claro, es evidente para todo el mundo cuánto nos respetamos y apreciamos el uno al otro», reiteró.
Sobre su gran inicio de temporada tras ganar la prueba del Mundial de MotoGP en el circuito de Qatar, el balear admitió que la «perfección no existe en el deporte», particularmente en el motociclismo, pero destacó el gran trabajo que realizó durante los entrenamientos y en la carrera.
«Tanto Valentino como yo estábamos listos para Qatar, y la moto respondió a la perfección. Nos vino bien para evitar problemas, y ahora debemos encontrar ritmo y continuidad», explicó.
También quiso destacar el trabajo de Yamaha, equipo al que definió como «una familia que te protege, ayuda y motiva», sin la que sería «imposible ir tan rápido», ya que con ella se crea «un ‘feeling’ de que no es solo una cuestión de trabajo». «Mi relación con el equipo es necesaria, especialmente a nivel moral y mental», añadió.
Al ser cuestionado acerca de cuál cree que es el porcentaje de moto, equipo y piloto que influye a la hora de ganar una carrera, Lorenzo precisó que «no es exagerado pensar que es un tercio de cada», ya que son muchos los factores «que afectan al rendimiento».
«Por supuesto, yo soy el que más arriesga. Muchas personas subestiman el trabajo físico que hacemos los pilotos a diario. Basta con estar un poco pesado física o mentalmente, y te garantizo que tu moto tendrá algunos caballos menos», apostilló.
Por último, sobre si en futuro se le podrá ver participar en el Mundial de Superbikes, el mallorquín explicó que no se puede decir nunca jamás, hay «muchas posibilidades» y él no excluye nada. «¿Y por qué no? Este deporte es mi vida, mi pasión», concluyó.
