El director teatral Miguel Narros falleció ayer en la Clínica Quirón de Madrid a los 84 años de edad debido a una parada cardíaca, según confirmó su marido, Celestino Aranda.
Su esposo relató que el genio de la escena estaba ingresado desde el pasado martes en el hospital y en los últimos días parecía que mejoraba. El director teatral de actores y de actrices, como se le definía, murió en la habitación «mientras dormía», donde estaba acompañado por Celestino, quien no fue «consciente» de la pérdida hasta que entraron las enfermeras a la habitación. «Aparte del talento para las tablas, Miguel era un ser maravilloso, muy generoso y humilde. Pero lo que mejor le define es que era una persona buena», recalcó.
A última hora de ayer se abrió una capilla ardiente en el Teatro Español de la capital tras la representación de La Chunga. Hoy todos sus seguidores le podrán despedir hasta las 14,00 horas. Después, el cuerpo de Narros será incinerado.
Nacido el 7 de noviembre de 1928, Narros fue director del Teatro Español durante dos períodos: el comprendido entre 1966 y 1970 y el que va desde el año 1984 hasta 1989.
Maestro de cerca de medio centenar de obras, ha sido distinguido en dos ocasiones con el Premio Nacional de Teatro, en los años 1959 y 1987, compartido en ese último año con Ana Marzoa.
Cursó sus estudios en el Real Conservatorio de Música y Declamación de Madrid y más tarde se trasladó a Francia para completar su formación.
En 1961 creó y dirigió la escuela de actores Teatro Estudio de Madrid (TEM). En los años 90 dirigió en las tablas del María Guerrero El caballero de Olmedo, de Lope de Vega; el sainete Las de Caín, de los Hermanos Álvarez Quintero; el auto sacramental El gran mercado del mundo de Calderón; Medea de Eurípides y La discreta enamorada de Lope de Vega, entre otras.
Ante tal noticia, el titular de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, manifestó su «más profundo pesar» por el fallecimiento del creador, «un maestro de la dirección escénica y uno de los más grandes directores de la escena teatral española».
«Narros supo sacar punta al trabajo de actores y de equipos técnicos para ofrecer siempre puestas en escena redondas». Muestra de ello es su reciente Yerma -coproducida por el Centro Dramático Nacional-, Tío Vania, Seis personajes en busca de autor, o El sueño de una noche de verano, señaló el ministro.
