Jornada emotiva la vivida el pasado domingo en La Losa. La Virgen de Cepones, patrona de la localidad, regresaba de nuevo, flamante, entre sus devotos y paisanos, una vez que ha sido restaurada en Madrid, durante los últimos meses. El momento, esperado por todos, era la celebración de la santa misa de especial bienvenida, oficiada por el párroco, Rafael Martín. La imagen cuya talla irradiaba un renovado brillo, sobriedad y esbeltez, se situaba junto altar mayor, vestida con su lucido manto, y adornada con su corona, convirtiéndose en el centro de la mirada fija y profunda de los vecinos que iban entrando a la iglesia de San Juan Evangelista.
El oficio religioso, aportó en su homilía, una cita celestial, profunda y compartida, en la que el parroco, deleitó a los presentes, con una homilía a modo de epístola en la que la virgen hablaba a los feligreses en su reencuentro. Unas palabras profundas, que hicieron emanar de los rostros que llenaban los bancos del templo, lagrimas y miradas luminosas, en torno a una amor recíproco y fraternal. Finalizada la homilía, tuvo lugar la ofrenda a la virgen. Un grupo de niños fue llevando, uno a uno, el pan, el vino, el agua, las estampas con la imagen y el himno a la patrona, dulces y un ramo de flores.
Tras la misa, se celebró una procesión por las calles del pueblo, y una vez finalizada, todos los presentes cantaron el himno a la virgen, escrito hace unos años, por Ángel A.Gómez y Rosa A.García. Unos versos, que estuvieron guiados por Emillia Riol, directora de la coral local Aires Serranos. La parroquia, no quiso dejar pasar este gran momento, y concluido los oficios, ofreció a todos los asistentes en el portalón de la iglesia, un vino, refrescos y dulces , en el que la satisfacción, era el comentario compartido.