La plantilla de la selección nacional de fútbol sala de Japón fue recibida en la mañana de ayer en el Ayuntamiento de Segovia, una ciudad que se ha convertido en la segunda casa del conjunto entrenado por el ex del Caja, Miguel Rodrigo, que ha vuelto a elegir a Segovia como sede de una nueva concentración.
El alcalde Pedro Arahuetes, junto a la concejala de Patrimonio y Turismo, Claudia de Santos; y el concejal de Deportes, Javier Arranz, estuvieron presentes en esta recepción, entregando a los japoneses una placa conmemorativa y un libro de fotografías antiguas de Segovia. Antes, Miguel Rodrigo fue presentando a cada uno de los componentes de la selección nipona al regidor segoviano. Por su parte, el directivo de la Federación Japonesa de Fútbol, Kentaro Jurata, regaló al Ayuntamiento un díptico con paisaje de Japón.
Asimismo, Arahuetes tuvo unas palabras de agradecimiento a la selección por haber elegido Segovia para realizar de nuevo su concentración, una ciudad que es “cuna del fútbol sala mundial”. El alcalde no quiso olvidarse de la figura de Miguel Rodrigo como “embajador de Segovia, una gran persona y un amigo muy querido. Le echamos mucho de menos”.
Por su parte, Kurata también dio las gracias a la ciudad por “su amabilidad”, y recordó que “si no fuera por estas concentraciones en Segovia no hubiéramos podido prepararnos para ser campeones de Asia. Ahora seguimos trabajando para llegar lejos en el Mundial”.
En cuanto al seleccionador Miguel Rodrigo, no dejó escapar la oportunidad de dar las gracias al Ayuntamiento por la cesión de sus instalaciones, así como al personal del pabellón Pedro Delgado y al Hotel Cándido por su buen trato. Además, Rodrigo dejó claro que “en Segovia me siento como en casa, y es un placer volver a saludar a los amigos que tengo aquí”.
En cuanto al equipo al que entrena, destacó la renovación de esta selección, en la que solo repiten dos jugadores de los que participaron en el último Mundial de fútbol sala.
Uno de los debutantes es el veterano goleador de origen peruano Kaoru Morioka, confesó que “muchos compañeros me habían contado maravillas de España y, en concreto, de Segovia, por lo que estoy muy contento de poder estar aquí”, concluyó.
