La asociación cultural Sinodal de Aguilafuente se ha visto sorprendida por la demanda judicial de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), que le reclama 3.080 euros correspondientes a los supuestos derechos sobre las representaciones teatrales del Sinodal en los años 2011 y 2012. Desde la Asociación anuncian que se van a oponer a dichas pretensiones.
El presidente de la Asociación, Fermín de los Reyes, afirma que no pueden afrontar ese pago, pero que si tuvieran que hacerlo, “ya no habría Sinodal”. Según De los Reyes, “la Asociación es una entidad sin ánimo de lucro y la celebración del Sinodal es un evento cultural de primera importancia que tiene por finalidad fomentar la cultura”. Añade que “los autores de las obras teatrales son el director técnico del Sinodal y los directores de las representaciones, por lo que se entiende que en ningún caso se lesionan sus derechos”.
El presidente del colectivo asegura que el Sinodal no genera beneficios, “las actividades son gratuítas y solo para algunas se solicita un donativo para la financiación del evento”. Fermín de los Reyes destaca que el Sinodal mueve a 150 personas “que emplean muchas horas, desinteresadamente, para que se difunda que la imprenta se introdujo en Segovia”, y que “Aguilafuente da nombre al primer libro impreso en España. Las cuotas de los socios y las ayudas de las instituciones y de los demás colaboradores se destinan a las actividades culturales”.
También recuerda que “los organizadores y colaboradores del Sinodal llevamos diez años difundiendo un evento importante de la cultura segoviana; formamos parte de una investigación universitaria sobre representaciones culturales, estamos superando la crisis y seguiremos trabajando para continuar manteniendo la ilusión de Aguilafuente, a pesar de que a veces parece que estamos en Sicilia”. Fermín de los Reyes confía en que la reclamación sea un error administrativo de la SGAE, tal y como ocurrió con la Muestra de Teatro Especial de Fuentepelayo hace años.
El Sinodal de Aguilafuente se considera el primer libro (incunable) impreso en España, en el año 1472. Contiene las actas y documentos complementarios del sínodo diocesano que tuvo lugar en Aguilafuente ese año.